El oficialismo suspendió las sesiones hasta principios de agosto, luego del receso apuntará a reformar el Código de Ordenamiento Urbano. Por su parte la oposición remarca su decisión de pedir informes sobre la situación sanitaria. Además queda por tratar un tema polémico: la articulación de la denominada Banca 25.
Más allá de las discusiones acerca de las causas reales de la suspensión de las sesiones del Concejo Deliberante, lo cierto es que a este órgano legislativo le queda un segundo semestre donde se pondrán en discusión importantes asuntos para el futuro de La Plata.
Desde el oficialismo el principal proyecto que piensan impulsar es la reforma de la ordenanza Nº 9231 sobre el Código de Ordenamiento Urbano, que establece, entre otros temas, qué tipo de actividades económicas se pueden desarrollar en los diversos sectores de la ciudad de La Plata.
La idea del ejecutivo municipal y su bloque de concejales es trabajar conjuntamente con un grupo multidisciplinario de técnicos y asesores con el fin de modificar el Código adaptándolo a las necesidades actuales de la ciudadanía. Así por ejemplo se analiza modificar ciertos límites de las zonas consideradas rurales, urbanas, mixtas e industriales con el objetivo de crear nuevos corredores productivos en áreas periféricas en las que hasta el día de hoy el COU no permite instalar determinadas empresas.
En este sentido, la concejal del Frente Renovador Platense Teresa Razzari expresó “Nuestro código necesita un cambio tanto para las construcciones como para las actividades. Nuestra ciudad crece, cambia, los usos y costumbres de los vecinos se van modificando y por consiguiente las normas van quedando desactualizadas”.
También desde el bruerismo impulsarán ordenanzas vinculadas a generar emprendimientos conjuntos con la Universidad Nacional de La Plata para ser desarrollados en barrios periféricos altamente poblados, como puede ser Villa Elvira. Del mismo modo, se promoverán proyectos para prevenir la problemática del dengue y para adquirir nuevos colectivos con el objetivo de mejorar el sistema público de transporte, uno de los reclamos más repetidos por los vecinos.
Por su parte, desde la oposición remarcaron la decisión de pedir informes sobre la gripe A y la situación sanitaria en general, debate que se vio postergado por la suspensión legislativa. Asimismo, evalúan presentar proyectos de ordenanza en cuestiones como la seguridad, el estímulo al empleo, la transparencia en la gestión y el acceso a la información.
Otro tema que quedó en suspenso y que desata cierta polémica es la reglamentación de la denominada Banca Abierta o Banca 25, ordenanza según la cual los ciudadanos podrán proponer y defender proyectos en el Concejo Deliberante. Los principales puntos a resolver versan sobre los requisitos que deberán cumplir quienes presenten los proyectos (tiempo de residencia en el distrito por ejemplo), la naturaleza de las cuestiones que se podrán tratar y las características de la exposición.
A pesar de que la opinión pública últimamente está centrada en el difícil panorama que deberá afrontar el partido liderado por el intendente Pablo Bruera como consecuencia del cortocircuito con el gobierno nacional, lo cierto es que hay importantes cuestiones que resolver a nivel de gestión. Dichas problemáticas deberán esperar a ser tratadas cuando se levante el receso impuesto a raíz de la gripe A en la legislatura local.
Por Laura Elisandro

