Los datos oficiales del Banco Central dejaron otro resultado preocupante para el Gobierno nacional. En mayo la Inversión Extranjera Directa registró una salida neta de USD798 millones y el balance desde la llegada de Javier Milei acumuló un déficit de USD1.188 millones. El RIGI todavía no mostró resultados concretos en el ingreso de dólares para proyectos productivos.
La apuesta del Gobierno para captar inversiones extranjeras volvió a chocar con la realidad. El Banco Central informó que durante mayo la Inversión Extranjera Directa (IED) registró una salida neta de USD798 millones. El resultado profundizó el deterioro de un indicador que el oficialismo presentó desde el inicio de la gestión como uno de los pilares para impulsar el crecimiento económico.
Con ese desempeño, el saldo acumulado desde diciembre de 2023 alcanzó un rojo de USD1.188 millones, mientras que durante 2026 la cuenta también permaneció en terreno negativo, con una pérdida de USD85 millones.
Desde la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia señalaron que «esta es la primera gestión con saldo negativo desde 2003» en materia de inversión extranjera directa. El dato reflejó un escenario que contrastó con las expectativas oficiales sobre el ingreso de grandes capitales.
Uno de los principales instrumentos del Gobierno para revertir esa situación fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La iniciativa ofreció ventajas fiscales, aduaneras y cambiarias para captar proyectos vinculados con sectores estratégicos, entre ellos energía, minería e infraestructura. Sin embargo, los anuncios empresariales todavía no se tradujeron en un ingreso efectivo de divisas destinado a inversiones productivas.
Además, distintos cuestionamientos apuntaron contra el esquema por los beneficios que otorgó a las compañías participantes y por el escaso impacto esperado sobre la industria local y los proveedores nacionales.
El informe del Banco Central explicó que la mayor parte de la salida de capitales respondió al sector energético. La autoridad monetaria indicó que «Las inversiones directas de no residentes registraron egresos netos a través del mercado de cambios por USD798 millones en mayo, explicado principalmente por el sector Energía (USD933 millones)».
Durante ese período también influyó la decisión de Shell de desprenderse de su participación en Raízen, operación que incidió sobre las estadísticas del sector.
Pese al mal desempeño de la inversión extranjera, la cuenta corriente externa cerró mayo con un superávit de USD1.877 millones. El resultado respondió, principalmente, al mayor ingreso de dólares por la liquidación de la cosecha gruesa y al crecimiento de las exportaciones provenientes de Vaca Muerta.
La caída de las importaciones también colaboró con ese saldo positivo. Las compras al exterior sumaron USD4.975 millones, cifra que representó una baja interanual del 19,1% frente a mayo del año anterior.
Sin embargo, buena parte de ese ingreso de divisas terminó absorbido por la demanda privada de dólares para ahorro. Durante mayo, los hogares adquirieron en forma neta USD1.886 millones para atesoramiento, una cifra que prácticamente igualó el superávit de la cuenta corriente.
Desde la eliminación de las restricciones cambiarias para personas físicas, en abril de 2025, la compra de dólares para ahorro acumuló USD43.764 millones. Ese movimiento consolidó una demanda permanente de divisas y limitó el efecto positivo que aportaron las exportaciones y otros ingresos de dólares a la economía.
