La gente que el camionero convocó al acto en Plaza de Mayo llegó tarde y se fue en medio del discurso de Cristina. Una hipótesis afirma que los retiraron para no generar disturbios y otra habla de malestar con el gobierno por el conflicto con el campo. También se fue una columna de Lomas de Zamora.
Cuando la Plaza de Mayo ya estaba colmada por las distintas columnas que, como en toda movilización peronista, habían sido llevadas hasta allí por los distintos caudillos, llamó poderosamente la atención el momento en que las banderas verdes del gremio de camioneros se retiraban en medio del discurso de la presidenta Cristina Kirchner.
Esta situación se apoderó del momento, ya que se trataba de una columna numerosa y de una fidelidad hasta aquí indiscutida en cada acto multitudinario de sello K. A esta, además, se sumó el abandono de otro grupo de militantes llegado desde Lomas de Zamora, la cual dejó un notable claro en medio de la masa popular. Claro que quedó a la vista de Cristina, que apenas tomó lugar en el escenario pidió que se bajaran las distintas pancartas para poder disfrutar de la escena y alcanzar a ver la totalidad de la plaza.
La columna que responde a Hugo Moyano llegó tarde. Muy tarde. Lo suficiente para que la resulte imposible ocupar un lugar de privilegio en la multitud, algo a lo que está acostumbrado.
Por eso, voceros gremiales confirmaron que desde el palco, Moyano –o alguno de sus asistentes- ordenó que se retiraran para evitar disturbios. “La única forma que tenían de llegar a donde pretendían era a las piñas y los empujones”, dijo la fuente.
Con los antecedentes de la Quinta de San Vicente y, más reciente aún, de los violentos choques en la cancha de Almagro por una simple ubicación en el estadio, la medida pretendía no dejar a los camioneros otra vez en el centro de la escena, nefasta escena por cierto. “Muchos de ellos estaban alcoholizados, como suelen venir. Por eso era mejor sacarlos”, dijo a este medio un dirigente bonaerense que fue testigo de la huída.
El propio Pablo Moyano se encargó de explicar lo sucedido. Confirmó que llegaron tarde y que, por eso, tuvieron que estancarse sobre Diagonal Norte y que movilizaron “15 mil trabajadores en apoyo a la presidenta”.
ENOJO POR EL CAMPO
Lo que no se escapa a esta situación es el notable malestar que vibra en el corazón del moyanismo por el manejo que el gobierno le está dando al conflicto agrario. Por esto, no descartan que se haya tratado de una jugada manifiesta: mostrar a las claras que estaban ahí, pero que no iban a participar de la movilización.
“En el acto de hoy planteábamos la necesidad de que dialoguen, es lamentable lo que esta pasando. Ayer calo en la CGT planteó lo mismo” dijo en exclusiva a este medio un vocero de la más fuerte fidelidad al líder de la central obrera.
Y siguió: “El movimiento obrero tiene que recalcar posiciones, no podemos estar atados a los caprichos de alguno. Acá la gente se expresó a favor del diálogo. Nadie está pidiendo que el gobierno se vaya ni salieron a pedir que se vayan todos. Por esto, creemos que tiene que haber un gesto de parte del gobierno”.
Lo que sí generó una fuerte bronca en el moyanismo fue la decisión del gobierno de enviar al Congreso el tratamiento de las retenciones móviles. No porque crean que se trate de una medida errónea, sino porque, creen, los dejaron “en off side”.
“Moyano estaba intercediendo en el conflicto e incluso Miguens u otros habían agradecido su gestión. Tenemos bronca porque veníamos negociando bien, estábamos cerca de un acuerdo y ahora tiran todo ese trabajo para atrás”, sentenció enojado el vocero.
Tampoco quedaron satisfechos con el discurso. “Tienen que ser más flexibles. No podés decir que al a Mesa de Enlace no la eligió nadie cuando ellos representan a una enorme cantidad de productores y cuentan con la voluntad de las asambleas”, opinó el dirigente sindical. Por último, aclaró: “También hubo un problemita con (Luís) D´Elía, pero no fue importante”.
Lo cierto, es que la presidenta esto no se le pasó por alto. “¿Qué pasó que no estaban?” dicen algunos testigos del palco que le recriminó Cristina a un silencioso Moyano.
En cuanto a la columna de Lomas de Zamora, esa una incógnita conocer las razones de su salida. Acercados por el intendente Jorge Rossi, las especulaciones afirman que estaban muy disconformes con el discurso oficial. “Lo que no se entiende es cómo fueron llevados por el intendente”, se preguntó un dirigente del conurbano.
FUENTE: LA POLITICA ONLINE
