El mandatario estadounidense arribó a Mar-a-Lago durante la noche, aunque finalmente no asistió al evento donde se encontraba el presidente argentino y optó por retirarse a su residencia privada. “Fue una cuestión de agenda. Son cosas que pasan”, justificó una fuente cercana al gobierno.
A pesar del revuelo generado por el sorpresivo viaje de Javier Milei a Mar-a-Lago (Estados Unidos) y de las declaraciones anticipadas del canciller Gerardo Werthein, quien había asegurado: “Prevemos un encuentro con Donald Trump en su casa”, el presidente argentino no logró mantener una reunión ni obtener una imagen junto a su par estadounidense.
El paso de Milei por suelo norteamericano fue breve. La visita tenía como propósito central recibir el premio “León de la Libertad”, otorgado en una ceremonia organizada por las fundaciones MACA y We Fund The Blue, ambas orientadas a “promover la libertad”.
Durante su intervención, Milei expresó el compromiso de Argentina de adaptar su normativa a la propuesta de aranceles recíprocos impulsada por Trump. Señaló que su gobierno ya ha cumplido con nueve de los 16 requerimientos arancelarios propuestos y se comprometió a resolver las asimetrías con Estados Unidos sin presentar reclamos por los nuevos impuestos a las exportaciones.
De acuerdo a voceros oficiales, Donald Trump llegó tarde esa noche a Mar-a-Lago —donde también iba a ser homenajeado—, pero decidió no quedarse en el evento y se retiró a descansar a su residencia privada. Sin la esperada fotografía con el exmandatario republicano, Milei emprendió su regreso a Buenos Aires.
“Cuando nos avisaron que Trump llegaba tarde a su casa, que no iba a participar del evento y que se iba a su casa, nosotros nos fuimos”, relató una fuente del entorno presidencial. El jefe de Estado no viajó solo: lo acompañaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
En destino, ya lo aguardaba el canciller Werthein, encargado de los detalles logísticos del viaje. El funcionario había llegado desde Washington, tras mantener una reunión con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, con quien evaluó el impacto de los aranceles aplicados durante la administración Trump y conversó sobre la posibilidad de avanzar hacia un tratado comercial entre ambas naciones.
Ante las consultas por el frustrado encuentro entre los presidentes, desde el entorno oficial señalaron: “Siempre se dijo que era probable una reunión informal. Fue una cuestión de agenda. Son cosas que pasan”.
Además de su participación en la gala, Milei buscaba obtener el respaldo de Estados Unidos en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para un préstamo de 20.000 millones de dólares destinado a frenar la pérdida de reservas del Banco Central. En paralelo, el canciller argentino, Gerardo Werthein, mantuvo reuniones con funcionarios estadounidenses, incluyendo al senador Marco Rubio, para avanzar en acuerdos comerciales y fortalecer las relaciones bilaterales.
Pese a las expectativas, Milei regresó sin logros concretos: no hubo reunión formal, ni fotografía oficial, ni un contacto directo significativo con el presidente estadounidense. En definitiva, el paso por suelo norteamericano dejó más gestos simbólicos que resultados palpables.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, admitió que durante el viaje del presidente, no había una reunión programada de forma puntual con su par estadounidense, Donald Trump.
“No estaba previsto especialmente un encuentro con Trump. No tengo claro si se ha dado todavía”, expresó Francos en una entrevista radial.
Y la foto con @realDonaldTrump? Y la reunión? Y el plan para eliminar los impuestos a la Argentina? Y Candela? En un rato te cuento todo el bochorno en @Radio10 https://t.co/DrYzk76x2G
— JORGE RIAL (@rialjorge) April 4, 2025
La ausencia de una imagen conjunta con Trump y la falta de anuncios concretos tras la visita han generado críticas y cuestionamientos sobre los resultados del viaje y la estrategia diplomática del gobierno argentino en su relación con Estados Unidos.
