De Narváez organizó un encuentro en Luján para analizar el resultado electoral y planificar el futuro del espacio. No obstante poco se profundizó en el fracaso de Udeso y el disgusto de varios dirigentes que están abandonando la fuerza.”Para ganar hay que perder y aprender de los errores cometidos”, reflexionó el diputado. Avance en la constitución partidaria en los distritos.
La conclusión a la que llegaron varios dirigentes – que participaron y que pegaron el faltazo – fue que en el plenario de la primera sección electoral de Unión Celeste y Blanco imperó una actitud "hipócrita". Reunidos por el principal referente del espacio, Francisco De Narváez, ninguno dijo en público lo que comenta en privado, y que motiva la sangría en el espacio.
En el encuentro en la Villa “San José” Marista, en Luján, estuvieron también varios de los armadores partidarios, responsables de las decisiones electorales. El ex candidato a senador José "Pepe" Scioli y los diputados Natalia Gambaro y Gustavo Ferrari. La elección del distrito no sólo respondió a que es el lugar de pertenencia del colorado, allí ganó la Intendencia un referente de su fuerza.
El discurso del ex candidato a gobernador fue correcto, pero no despejó las dudas de quienes siguen aún en las filas francisquistas. “Analizamos a cada distrito con su particularidad y planteamos estrategias a llevar adelante como legisladores”, dijo. En el plano electoral mencionó que “haber perdido deja una sensación fea, es más lindo ganar pero para ganar hay que perder y aprender de los errores cometidos”.
Según dijeron los organizadores, los objetivos del plenario fueron analizar el resultado electoral y planificar de que manera el espacio se va a fortalecer en el futuro. Pero el máximo análisis pasó por una superficial lectura de los resultados del 23 de octubre. El concejal local Pablo Tonini resumió el espíritu de la reunión, "ahora es momento de mirar para adelante, no llorar sobre la leche derramada y crecer como partido".
Además, establecieron que todos los distritos conformarán una sede formal de Unión Celeste y Blanco. De esa manera se terminaría con las confusiones y las decisiones arbitrarias de Las Cañitas a la hora de designar a los candidatos, situación vivida a partir de la falta de organicidad en las conducciones municipales.
