La diputada del PRO trabajó en colaboración con Martín Menem para asegurar los votos necesarios para la Ley Ómnibus. «Si no fuera por su intervención, no habría posibilidad alguna de que la ley saliera», comentan en la Cámara.
La diputada del PRO Silvia Lospennato fue fundamental para el gobierno libertario al reunir los votos necesarios en la Cámara de Diputados para avanzar con la ley ómnibus, la cual, según se espera, será aprobada en su totalidad sin mayores contratiempos.
Según fuentes de la Cámara baja, Lospennato desempeñó un papel crucial en las últimas semanas al facilitar los acuerdos entre La Libertad Avanza y los bloques afines, trabajando incansablemente, a la par o incluso más que Martín Menem.
Además, a la diputada se le atribuye la promoción de que la votación sea a mano alzada debido a la preocupación por posibles dificultades con los textos de proyectos durante la votación nominal. La votación a mano alzada fue implementada recientemente en el Senado para aprobar un aumento en las dietas, con el propósito de evitar dejar ‘rastros‘ sobre quiénes respaldaron esa propuesta. Ahora se busca introducir esta práctica en la Cámara de Diputados en una jornada que ya presenta otras irregularidades en curso.
Lospennato se convirtió en diputada en 2015 y durante su primer mandato colaboró estrechamente con Emilio Monzó en la negociación y aseguramiento de votos, un trabajo que en ese entonces estaba bajo la dirección de Nicolás Massot. Esta experiencia le fue de gran utilidad para desempeñar una labor similar en apoyo a Milei.
Dentro de los bloques dialoguistas, hay cierta incertidumbre sobre el motivo por el cual Lospennato está tan comprometida con el gobierno libertario, algo que previamente también han hecho sus colegas del PRO Diego Santilli y María Eugenia Vidal. Sin embargo, a diferencia de ellos, Lospennato ha logrado obtener resultados tangibles para Milei.
Lo que resulta aún más sorprendente en el caso de Lospennato es su cercanía hasta hace poco tiempo con Horacio Rodríguez Larreta. De hecho, inicialmente formó parte de su lista de diputados y el año pasado asumió un cargo honorario en la Ciudad para colaborar en la fallida campaña presidencial del ex jefe de gobierno.
«La ley sale por ella. Si no estuviera juntando votos, no saldría», reconoció un experimentado diputado, que como la mayoría no tuvo la paciencia de Lospennato para tratar con los libertarios.
La negociación por la nueva Ley Ómnibus se llevó a cabo en medio de un caos en el bloque libertario tras la salida de Oscar Zago, quien había estado activamente involucrado en las negociaciones durante el primer debate. En la oposición, se quejaron porque en varias reuniones no había presencia de ningún diputado libertario, y la participación de Menem era mínima.
Por esta razón, en Diputados señalan que el verdadero bloque del gobierno es el del PRO y no el de LLA, donde no hay legisladores con experiencia. De hecho, un veterano del Congreso reprendió en varias ocasiones a una diputada por cometer «estupideces» en las reuniones.
Elisa Carrió expuso la estrategia de Lospennato el domingo por la noche, cuando anunció en una entrevista televisiva que sus diputados romperían el bloque de Pichetto. «Hay un documento en la Cámara de Diputados que establece que se vota capítulo por capítulo, que es preferible que solo hablen los presidentes de bloque y que se vote a mano alzada», dijo.
«Este documento proviene de Martín Menem, pero ha sido negociado por dos diputadas, una radical y otra que es una gran trabajadora del PRO. Son amigas mías. No voy a decir quiénes son porque las quiero demasiado», continuó Carrió. Fuentes de la Cámara indicaron que Lilita se refería a Karina Banfi y Lospennato.
