El ministro de Economía, en la inauguración del 23° Salón Náutico de San Fernando, indicó que lograron un ahorro de 9 mil millones de dólares en importaciones, desde la profundización de los controles.
El ministro de Economía, Sergio Massa, habló sobre la actualidad económica en la inauguración del 23° Salón Náutico de San Fernando y expresó que «se terminó el festival de importaciones» y que «había tramposos que usaban artilugios para robarle dólares al Banco Central». Se trata del nuevo Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA), que sustituyó al Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI) para brindar más previsibilidad en las importaciones.
En su discurso, que fue el último antes del corte de cinta para inaugurar oficialmente la exposición náutica más grande del país, el tigrense expresó: «Queremos trabajar junto a todos los sectores económicos, entendiendo que no hay nada más virtuoso que exportar y vender trabajo argentino», manifestó el ministro, quien estuvo acompañado por el secretario de Industria, José Ignacio de Mendiguren; el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja y el secretario de Comercio, Matías Tombolini.
Por otro lado, según señaló Massa, con los nuevos controles a las importaciones dispuestos desde su llegada al Palacio de Hacienda, el país alcanzó un ahorro por importaciones de 9 mil millones de dólares, que «se cayeron de trampa«. Entre el volumen ahorrado, el ministro destacó el rol del Poder Judicial respecto del «festival de importaciones», que provocó un éxodo de 2 mil millones de dólares, a partir de jueces que «veían que había urgencia en la importación de Maseratti».
«Esta situación de crisis que vive el mundo y que vive la Argentina, solo se resuelve si cada uno de nosotros hace lo que tiene que hacer, y entiende que no hay proyecto más importante para la Argentina que venderle trabajo argentino al mundo», sostuvo este jueves el ministro de Economía.
A mediados de junio, la vicepresidente, Cristina Fernández de Kirchner, había dicho que hay que «frenar» el festival de importaciones: «Creo que debemos pensar cómo articular más adecuadamente el Banco Central, el ministerio de la Producción que es el que autoriza las importaciones, la AFIP y la Aduana que controla que no haya sub o sobre facturación. Eso tiene que ser articulado, lo cual no estaría sucediendo», había dicho la líder del Frente de Todos, quien hacía alusión a la escasez de reservas en el Banco Central frente al superávit comercial récord registrado en 2021.

Desde la asunción de Sergio Massa como ministro y la designación de Guillermo Michel en la Aduana, el Gobierno nacional empezó en agosto a fomentar la coordinación entre las áreas de Gobierno para frenar las importaciones indebidas en medio de la crisis financiera, y denunciaban que había «más de 13.000 operaciones de importación trianguladas de 722 empresas que compraban productos a un precio, lo pasaban por otro destino y lo traían sobrefacturado a la Argentina».
De acuerdo a los datos del INDEC difundidos hoy, los números del intercambio comercial del 2022 dan cuenta del fenómeno: cuando el país exportó un volumen récord en más de una década, por un total de 67.131 millones de dólares, las importaciones rompieron todos los parámetros y en lo que va del año totalizan 64.520 millones. Producto de la brecha cambiaria que fomenta el desarrollo de negocios «tramposos» para el sector importador, con semejante récord de exportaciones el país apenas logró un saldo comercial superavitario de poco más de 2 mil millones entre enero y septiembre de este año.
