El “Plan Estratégico 2006-2010” pasó a segundo plano. San Martín se convertió en un escenario digno de una película de espías: con trampas, engaños, vericuetos, escapes, idas y venidas. Por enganches y candidaturas bailan los monos…
Scioli llegó minutos antes de las once en helicóptero y bajó en un descampado cercano a la Unsam. Caminó cien metros y allí fue recibido por autoridades de la Unsam y el Intendente Ivoskus en la puerta de la Universidad. Dante Dovena estaba al lado.
El ivoskismo se mostró conforme con el resultado de la visita de Scioli, sobretodo en la Universidad, puesto que lo de la Incubadora de empresas fue muy corto. En la rápida caminata por las aulas, Scioli charló animadamente con el Intendente hasta llegar al teatro Tornavías. Allí se sentaron junto a Ruta y Gianella, pero Ivoskus no hizo uso de la palabra. Daniel Ivoskus sonrió cuando vio que Dovena no subía al estrado…
Justamente ceremonial de la Unsam ofreció tarde agregar una silla para que Dovena compartiera escenario. Allí el diputado se negó y otros dicen que fue Gianella quien no hizo mucho para subirlo. Scioli enmendó la situación nombrándolo especialmente antes de comenzar su discurso. Previamente lo había saludado con un abrazo y un beso al llegar, después de estrecharle la mano al intendente.
“Katopodismo puro”, así definió nuestro cronista radial el escenario de la salida del acto en la Coventry cuando aficionados y simpatizantes de Katopodis coparon la parada con globos, banderas argentinas y cotillón delante de Scioli.Se quisieron hacer ver y lo lograron. El vicepresidente, siempre atento a esas cosas, se paró especialmente a saludarlos.
A quien se la veía particularmente incómoda en la UNSAM es a la diputada Lidia Naim. Poco acostumbrada a compartir esta clase de actos locales con otra fuerzas políticas, evidentemente no le agrada estar rodeada de tantos peronistas. Su cara lo decía todo…
Miguel Cuberos, Secretario de Turismo y Deportes, fue el único dirigente que no se desesperó por caminar al lado de Scioli en la Universidad. Aguardaba desde temprano en la primera fila del teatro. Roberto Salar fue la contracara, no se le despegó en ningún momento. Dicen que su sobrino renuncia al Vivero en los próximos días.
En viaje en la combi que trasladó al vicepresidente al resto de los lugares, Scioli, que estaba muy apurado, como quedó dicho, pidió seguir de largo del Vivero de empresas por falta de tiempo. Parece que el vicerrector Gianella fue el que más hizo para convencerlo de bajar y lo logró. Ivoskus permanecía en silencio en ese momento…
Guillermo Devoto salió bien de su operación de rodilla. Se operó, ¿no me creen?, justo a la misma hora que Scioli descendía del helicóptero desoyendo a algún colaborador que le sugería que la postergara. Néstor Otero y los pibes del Movimiento Evita sí dijeron presentes.

