El edil explicó los pormenores de su alejamiento de Nuevo Encuentro. Aclaró, “no estamos convirtiéndonos en descalcistas”, y “nos van a encontrar diciendo las mismas cosas que antes, con las mismas críticas”. Habló de la Presidenta, de Scioli y de la “patriada” de Mariotto. Sus planes para el distrito.
El concejal de Ituzaingó Sebastián Sanguinetti, con mandato hasta 2013, conformó junto con Emilio de la Cueva el bloque Propuesta Nacional. De esta manera oficializó su alejamiento de Nuevo Encuentro, fuerza que se quedó sin representación en el Concejo Deliberante. La noticia cobra más relevancia si se tiene en cuenta que el dirigente acompañó a Martín Sabbatella desde sus comienzos políticos; de hecho, en Morón estuvo al frente de Desarrollo Económico y de Seguridad Ciudadana.
Además de integrar formalmente el espacio Proyecto Nacional conducido por Mariotto, Sanguinetti está abocado en estos días a la Rendición de Cuentas, a tratarse en el recinto la semana entrante. Adelantó a LaNoticiaWeb que va a aprobarla, pero hará observaciones, por ejemplo, en Salud. “El municipio tiene un proceso de endeudamiento, pero el problema lo va a tener este año que recibe casi 5% menos de coparticipación”, evaluó.
¿Cómo fueron los entretelones de la decisión de pasarse directamente al kirchnerismo?
El debate hacia adentro del espacio empezó hacia fin de año, después de las elecciones. Habiendo acompañado a Cristina, llevándola como candidata a Presidenta, y viendo que el kirchnerismo, que está en formación, se expresaba de forma más genuina con organizaciones que no provenían del PJ. La pregunta era porqué seguíamos con la autonomía.
En 2009, decíamos que en el kirchnerismo convivía el veneno y el antídoto, era la frase de Martín, y hacía referencia a que convivía en el espacio el PJ y las organizaciones nuevas; ese argumento hacía que mantuviéramos la distancia y cierto resquemor de nuestra participación plena. Eso fue transformándose porque se transformó la realidad política. Después del acto de Vélez, ese antídoto y veneno no están más.
¿Cuál es el argumento de la conducción de Nuevo Encuentro para sostener el sello?
Porque plantea que todavía el Frente para la Victoria comparte los espacios con los barones del Conurbano, y que al estar esos dirigentes incluidos no se siente parte de ese proceso y prefiere tener independencia política.
En el debate, decíamos que lo importante no es tanto si los espacios son compartidos, sino cuál es la dirección del espacio; la dirección quedó clara y fotografiada en Vélez.
En un movimiento nacional, como el kirchnerismo, necesariamente hay contradicciones, porque así se expresa el pueblo; es inviable pensar en una separación taxativa de buenos y malos.
Empiezan a tener mayor protagonismo organizaciones que no son del PJ y algunos personeros del PJ tienen cada vez menos injerencia en las decisiones. Moyano, la discusión sobre lo que expresa el sciolismo y la decisión clara que tiene el vicegobernador Mariotto de decirle a la gente que el gobernador no expresa lo mismo que la Presidenta.
Su decisión tiene una connotación destacada en la región…
Hubo muchos meses de debate. No sólo pasó en Ituzaingó, hay compañeros quizá con cargos más relevantes que el mío, que tomaron la decisión de incorporarse al FpV. No estamos convirtiéndonos en descalcistas, como dicen algunos, ni estamos compartiendo el bloque oficialista, estamos constituyendo un nuevo bloque del FpV.
Nuevo Encuentro, finalmente, ¿seguirá su camino?
Creo que sí, es inexorable. A Nuevo Encuentro quizá le falta seguir debatiendo. Nosotros optamos por clausurar el debate, porque los tiempos políticos son apremiantes. La realidad nos está dando la razón, a la semana de constituir el espacio empezó a visualizarse la pelea con Scioli.
Parece que el kirchnerismo construye en los distritos una renovación dirigencial.
Sí. Con Descalzo hubo muchos años de desencuentros, estuve en lugares en donde el enfrentamiento fue muy fuerte. Si uno ve qué aportó toda esa historia a la construcción de una renovación, creo que muy poco; hoy es necesario encontrarnos en las coincidencias, con miradas distintas. Al intendente le manifesté que vamos a este espacio con ideas claras, creemos que este municipio necesita mayor participación de los vecinos, mecanismos de transparencia. El tema es desde el lugar que uno lo dice, se puede hacer desde la tribuna, como oposición sin ningún compromiso en la resolución del problema, o se puede aportar para la solución.
El primer desafío es 2013, ¿está descartada la posibilidad de que todo el kirchnerismo local vaya junto?
Nadie conoce hoy el escenario de 2013. El Frente para la Victoria es conducido por Cristina. Hoy, no hay una mimetización con el gobierno municipal, nos van a encontrar diciendo las mismas cosas que antes, con las mismas críticas; pero uno va a priorizar encontrarse con la gestión para acercar posiciones para aportar nuestra mirada (…).
También hay cierta coincidencia en la cercanía con la Presidenta, pero reservas con Scioli…
Entiendo que Descalzo acompaña a Cristina, por lo que dice de forma pública; todavía no se expresó en términos más provinciales. Sería contradictorio que uno acompañe a la Presidenta en términos políticos y frente a esta posible divisoria de aguas que haya con el gobernador, se coloque del otro lado.
¿Mariotto es la piedra en el zapato de Scioli?
Yo coincido con Mariotto. La historia de la Provincia con sus gobernadores conservadores viene de hace muchos años. Lo que viene Mariotto a hacer es a romper esa lógica, no puede ser que en un movimiento revolucionario, transformador, se gobierne desde la visión conservadora, desde un populismo que quizá tiene más que ver con la historia pasada que con 2003. Scioli expresa a la perfección esa visión conservadora de los partidos populares, que no son necesariamente transformadores.
Hay dos modelos, una lealtad personal, pero un gobierno conservador, y hasta un juego personal de Cristina y Scioli. Las lealtades personales si no se convierten en un acompañamiento de la forma de gobernar, no le transforma la vida a la gente.
¿Cómo está el armado territorial de su espacio?
Hasta ahora, tenemos una decisión territorial municipal, hoy Proyecto Nacional no es una orgánica política que tenga visibilidad, es más bien una idea de acompañarlo a Gabriel en esta patriada. Si intentaremos, si así lo deciden los compañeros, que esto se transforme en una organización política.
