Dos realidades distintas, dos momentos distintos: Boca desde lo más alto y River sin querer perderle pisada se enfrentan en La Bombonera el domingo a las 16.10 con arbitraje de Sergio Pezzota.
La lógica indica en la mayoría de los deportes que cuando un equipo viene mejor que otro obtiene un triunfo sobre su rival. Ahora bien, en el fútbol esa cuestión casi dogmática queda instantáneamente descartada. Más aún si hablamos de un Superclásico, lo citado anteriormente cobra mayor fuerza, si hasta existe la trillada pero acertada frase: “Los clásicos son partidos aparte”.
Sin embargo, no podemos dejar de hacer un análisis de la coyuntura de estas “dos realidades distintas”. Por un lado Boca, que cuando se juega por “los porotos” siempre está en la discusión. El equipo de Russo no es brillante (¿quien lo es hoy en este fútbol mezquino?), pero tiene buen pie y encontró en Riquelme la ficha que le faltaba para armar un esquema futbolístico más que interesante, y si a eso le sumamos el trabajo de Ibarra, el buen momento de Clemente Rodríguez y la dupla de atacantes, entendemos porque el Xenéize está donde está.
Por otro lado, y en otra realidad, el River de Passarella. Un equipo que hace muy poco ilusionó a la hinchada con toques, buen juego y gol. La actualidad de River dista mucho con la de hace dos meses atrás, no sólo por la falta de fútbol, sino también por el final de ese “Amor de verano” con la parcialidad Millonaria. Mediocampistas con bajo nivel, delanteros con la “pólvora mojada” y defensores sin confianza hacen un cóctel peligroso a la hora de pensar en el clásico. Quizás un punto a favor sea las ganas de los jugadores de River de poder dejar atrás la pronta eliminación de la Copa Libertadores de América. Obviamente a esto hay que agregarle fútbol.
El equipo de La Ribera saldría con estos once: Caranta, Díaz, Morel, Ibarra y Clemente Rodríguez; Ledesma, Banega, Cardozo y Riquelme; Palacio y Palermo.
En River el equipo sería: Carrizo; Ferrari, Nasuti, Lussenhoff, Tuzzio o Domínguez; Augusto Fernández, Ahumada, Ponzio, Belluschi; Rosales y Marco Ruben.
El domingo en La Bombonera de enfrentan dos realidades ,dos ilusiones, dos formas distintas de ver el fútbol. ¿Será un Superclásico-Superlógico?
