Apenas cuatro días antes del cierre del plazo para presentar alianzas con vistas a las legislativas del 26 de octubre, en el entorno del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, graficaban con humor la situación: “Esto viene más lento que los mecánicos de (Franco) Colapinto”. La frase aludía al estancamiento de las tratativas con La Libertad Avanza.
Ante la falta de avances concretos en las conversaciones para definir las listas de senadores y diputados, en Pro decidieron activar gestiones paralelas para impulsar un frente opositor a los libertarios en la Ciudad. El objetivo es conservar el dominio del macrismo en territorio porteño frente al avance del armado político encabezado por Karina Milei, que cuenta con operadores tanto a nivel nacional como local.
“Vamos con un Juntos por el Cambio recargado”, señalaron dirigentes de Pro, que designaron al ministro Ezequiel Sabor como interlocutor con La Libertad Avanza, fuerza cuya referente en la Ciudad es la legisladora Pilar Ramírez.
Desde la UCR y la CC-ARI confirmaron que mantienen conversaciones con el macrismo. En esas negociaciones también participan otros espacios, como Confianza Pública, el Partido Socialista, GEN y Ricardo López Murphy. La idea es armar una coalición “republicana”, en sintonía con los cinco gobernadores que recientemente anunciaron una propuesta común para los comicios.
“Estamos esperando que Pro decida”, señalaron voceros de la UCR porteña, con intenciones claras de construir una alternativa que no incluya ni al kirchnerismo ni a los libertarios. Según distintas fuentes, las definiciones podrían llegar entre el lunes y el martes, justo antes de que venza el plazo para registrar alianzas el jueves a la medianoche. Las charlas continuaban incluso este domingo.
En el equipo libertario intentan quitarle dramatismo a las tensiones. “Estamos bien, se sigue hacia adelante”, afirmaron cerca del grupo que comanda la campaña de La Libertad Avanza en la Ciudad.
Sin embargo, una figura del entorno del presidente Javier Milei deslizó su escepticismo: “Un acuerdo electoral en la ciudad no le sirve a ninguno de los dos, aunque ellos tienen que buscar un acuerdo para gobernar la ciudad los dos años que le van a quedar. Es con nosotros o con (Juan Manuel) Olmos”. La frase alude a los desafíos de gobernabilidad en el futuro inmediato, teniendo en cuenta que Pro pasaría a tener solo 13 bancas en la Legislatura porteña desde diciembre.
Posturas cruzadas en Pro
Con el tiempo apremiando, dentro de Pro conviven distintas posiciones. Por un lado, dirigentes como la diputada y exgobernadora María Eugenia Vidal, y en menor medida el propio Jorge Macri, se muestran proclives a cerrar filas con sectores “afines”, luego de las reiteradas señales de rechazo por parte de los libertarios, quienes no ocultan su ambición de manejar la Ciudad desde 2027. Aunque Vidal insiste en que no será candidata, en Uspallata algunos imaginan que podría encabezar una boleta a diputados nacionales de un eventual armado “de centro”, sin La Libertad Avanza.
Por otra parte, hay referentes que aseguran que Mauricio Macri ve con buenos ojos un entendimiento con los libertarios, siempre que se den ciertas condiciones. “Nuestro margen de maniobra es muy chico”, afirman, y agregan que “si ellos mejoran la oferta de la lista de diputados”, no se descarta que el pacto ya sellado en Buenos Aires se replique en la Ciudad.
De acuerdo con fuentes al tanto de las tratativas, los libertarios nunca pusieron en discusión las candidaturas a senadores, convencidos de que les corresponden por derecho propio. En ese plano, se menciona como posibles postulantes a la Cámara Alta a los ministros Patricia Bullrich, Federico Sturzenegger y Sandra Pettovello, que podrían dejar sus cargos en el gabinete. ¿Y si el propio Mauricio Macri decide competir? “Si no le ofrecen nada puede ser, pero hoy no tiene las mismas chances que hace dos meses”, sostienen voces del oficialismo nacional.
“No hay que ponerse nervioso, hasta el jueves habrá idas y vueltas, aunque hoy la cosa esté caída”, aconseja uno de los negociadores de Pro, que cree que un acuerdo con Balcarce 50 sería el camino más sensato. “La otra opción atrasa veinte años”, sentencia el mismo dirigente.
Mientras tanto, en medio de tensiones y falta de contacto directo entre Jorge Macri, Karina Milei y sus respectivos entornos, los posibles socios siguen elaborando sus propios planes.
En el radicalismo, analizan la posibilidad de postular al senador Martín Lousteau o al diputado Martín Tetaz como cabezas de lista. Otros sectores promueven a la legisladora Graciela Ocaña como candidata “de consenso” al Senado, con Vidal o Lousteau al frente de la boleta de diputados nacionales. En paralelo, figuras como Sergio Abrevaya (GEN), Hernán Reyes (CC-ARI) y Esteban Paulón (Partido Socialista) ya se muestran en campaña, y evalúan competir por separado si la coalición opositora no logra consolidarse.
