Con la ausencia de la oposición en el recinto el Concejo Deliberante aprobó la tercerización del cobro de los derechos de publicidad, propaganda y uso del espacio público. El proyecto también había despertado el rechazo de algunos concejales oficialistas.
El Concejo Deliberante platense aprobó la privatización para el cobro de los derechos de publicidad, propaganda y uso del espacio público en una sesión desordenada y polémica. La oposición se había retirado del recinto en un intento -que finalmente fracasó- por lograr que el oficialismo no alcanzase el quórum necesario para sesionar.
La ordenanza aprobada habilita a que el Ejecutivo comunal llame a licitación para tercerizar la gestión del cobro de las tasas municipales mencionadas, cuya recaudación se estima en unos 5 millones de pesos anuales. La iniciativa establece que se podrá rescindir el contrato si la empresa no cumple con las condiciones de la licitación. También garantizaría la estabilidad laboral de los trabajadores que venían desarrollando dicha tarea.
El proyecto había despertado la polémica no sólo entre las fuerzas opositoras sino también al interior del propio oficialismo. Las ediles Silvana Soria y Lorena Riesgo, ligadas al Movimiento Evita, habían anticipado su rechazo a la iniciativa; al igual que el concejal Carlos Melzi, que aunque no forma parte de la bancada bruerista actúa en general como aliado.
A eso de las 14 hs la sesión estaba a punto de comenzar pero había varias ausencias en el recinto: Silvana Soria, Lorena Riesgo, Enrique Caparelli y Gabriel Céspedes y los representantes del bloque Nuevo Encuentro Daniel Caferra y María José Garófoli. Por lo que los bloques opositores se percataron que, si se retiraban, el oficialismo no podría reunir las 13 bancas necesarias para sesionar, por lo que abandonaron rápidamente el recinto. Según explicaron luego, habían pedido durante la labor parlamentaria que el expediente vuelva a la Comisión para continuar estudiándolo.
"Nosotros venimos pidiendo más discusión, más claridad acerca del expediente de la tercerización que pone en riesgo la fuente de trabajo de los compañeros de la municipalidad. No hemos tenido reciprocidad por parte del oficialismo, no hemos tenido contemplaciones, no se ha discutido este proyecto”, señaló en este sentido el concejal del Pro Gonzalo Atanasof.
Luego de la salida de los ediles opositores desde el oficialismo se esforzaron por conseguir el quórum necesario para sesionar y aprobar la iniciativa, para lo cual salieron a buscar a las concejales Riesgo y Soria. Si bien ninguna votó a favor de la ordenanza ambas contribuyeron para que se aprobara: Riesgo presentó un pedido de licencia y fue reemplazada por el bruerista Juan Malpelli que votó a favor, mientras que Soria fue al recinto y dio el quórum para la licencia de su compañera para luego retirarse nuevamente.
Desde la oposición cuestionaron esta estratagema oficialista. “Es una actitud confusa para la ciudadanía”, señaló la alakista Teresa Urriza y agregó “o votás a favor, o votás en contra y te bancás el costo político”. Por su parte, su compañero de bancada Sebastián Tangorra expresó que el intendente está “prostituyendo al Estado municipal, dándole un rol de facilitador y entregador del patrimonio público a los inversionistas y especuladores privados”.
Por Laura Elisandro

