La apertura de la Av. 52, que permitiría un nuevo acceso a la ciudad, quedó frenada al vencerse el plazo que tenía la Anses para comprar el bono local de $60 millones destinado a financiarla. Se trata, probablemente, de una primera muestra del recorte de fondos nacionales destinados al municipio platense.
Desde las últimas elecciones y tras el alejamiento producido entre el kirchnerismo y el bruerismo, no dejan de producirse malas noticias para el intendente platense, elegido según parece para ser el “chivo expiatorio” de la vendetta oficialista.
En este caso se trata de la paralización de las obras de apertura de la Av. 52 hasta su inserción con la ruta 36, que hubieran permitido crear un nuevo acceso a la ciudad por el distrito sur. Dicha construcción quedará inmovilizada ya que se venció el plazo que tenía la Anses para comprar el bono municipal de 60 millones de pesos emitido para su financiamiento.
A fines de enero de este año la Municipalidad había firmado un convenio-marco con Nación para llevar adelante la obra. Según este documento, Vialidad Nacional financiaría la primera etapa del proyecto, que consiste en la apertura de la Av. 52 desde la calle 131 a la 167, y la Comuna emitiría un bono que sería adquirido por la Anses para costear la segunda etapa, que implica la conexión con las Rutas 36 y 2.
Luego de este primer acuerdo, el Municipio firmó convenios con los vecinos de la zona para asegurarse su consentimiento y gestionó la autorización del Tribunal de Cuentas de la Provincia para tomar un endeudamiento por 60 millones de pesos.
Finalmente, a principios de junio, la presidenta Cristina de Kirchner y el entonces titular de la Anses Amado Boudou firmaron un convenio junto al intendente Bruera mediante el cual dicha entidad se comprometía a comprar el bono municipal destinado a financiar la denominada “Autopista del Sudoeste”.
Pero a comienzos de esta semana venció el plazo para la compra del bono y la obra, cuya construcción había comenzado el 19 de junio pasado, quedó sin financiamiento. Según trascendidos hubo en los últimos tiempos una falta de acuerdo entre la Comuna y Anses sobre la tasa de interés, lo que habría sido el principal obstáculo para la compra del bono.
Desde la oposición no perdieron la oportunidad para manifestar que desde un comienzo se opusieron a dicho endeudamiento.
El concejal del Pro José Arteaga recordó que la ordenanza que autorizaba al Ejecutivo a endeudarse había sido aprobada en una sesión polémica en la que algunos ediles se retiraron del recinto.
“En su momento lo planteamos. Dijimos que no era momento para endeudarse en este contexto económico, objetamos las formas de las tasas de interés y obviamente centramos nuestros fundamentos en la volatilidad de la economía actual” expresó el edil y agregó “no se puede depender plenamente de otros estamentos del Estado, sino pasan estas cosas. El Municipio debe tener autonomía y gestión propia”.
Lo cierto es que, más allá de las razones económicas puntuales que impidieron el acuerdo entre el municipio y Anses, se vislumbra la falta de voluntad política que el gobierno nacional manifestará a partir de ahora en relación al financiamiento de obras impulsadas por una administración municipal a la que considera “traidora”.
Por Laura Elisandro

