Se trata de una iniciativa del concejal carioca Felipe Michel, del derechista Partido Progresista (PP), confeso admirador de Diego. «Para Río de Janeiro, tener una plaza y en el futuro una estatua de Maradona es una gran atracción turística». El hijo de Bolsonaro se mostró en contra del proyecto.
Diego Armando Maradona ya tiene su plaza como un homenaje en Brasil, está ubicada frente a la playa de Botafogo, en Río de Janeiro y la iniciativa contó con la unanimidad de los concejales de la ciudad maravillosa, menos con la del más famoso de los legisladores municipales, Carlos Bolsonaro, hijo del presidente Jair Bolsonaro.
«Para nosotros es un gran reconocimiento y una alegría poder darle impulso a esta iniciativa», expresó el cónsul general de Argentina en Río de Janeiro, Claudio Gutiérrez, quien anticipó que habrá una estatua de Maradona en el lugar, para lo cual debe abrirse una suerte de concurso.
La plaza Diego Armando Maradona fue creada oficialmente el 24 de junio por una ley aprobada en dos votaciones por la Cámara Municipal, como se llama oficialmente el concejo deliberante de Río de Janeiro. Será erguida en uno de los espacios verdes de la Avenida Naciones Unidas, frente a la Bahía de Guanabara y del Edificio Argentina, donde está ubicado el consulado general.
Allí existe desde 1961 un busto del expresidente Bartolomé Mitre, inaugurado en aquel año bajo la presidencia de Arturo Frondizi en la Argentina, en una ceremonia en la cual participaron en la época directivos de la empresa que edita el diario La Nación, descendientes del político.
La iniciativa de ponerle Diego Armando Maradona al espacio público aún sin nombre fue de un fanático del 10, el concejal Felipe Michel, del derechista Partido Progresista (PP), fuerza que a nivel nacional es aliada del presidente Jair Bolsonaro en el Congreso.
Fuente: Télam
