Con el jefe de bancada de Cambiemos mirando desde bambalinas, la oposición no logró forzar la sesión donde se trataría el rechazo a los tarifazos.
La sesión especial pedida por la oposición para debatir un freno a los aumentos de tarifas de los servicios públicos quedó trunca luego de que no lograran reunir el quórum necesario, de 129 diputados, por quedarse a solo un legislador de poder comenzar el debate.
El levantamiento del debate estuvo cargado de polémica con un curioso ida y vuelta del salteño Alfredo Olmedo, quien dijo estar de acuerdo con el proyecto pero pidió suspender la reunión porque ya se había cumplido el tiempo reglamentario. Sin embargo, la polémica no quedó allí. En momentos en que la opocisión buscaba conseguir el quórum se lo vio al diputado Nicolás Massot, una de las espadas legislativas del PRO, detrás de bambalinas.
A las 11:52 el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, advirtió que esperaría «8 minutos más» antes de levantar la sesión. Para ese momento había sentados 128 legisladores, solo uno menos de los que se necesitan para dar inicio a las deliberaciones. En ese momento tomó la palabra Olmedo, inconfundible dentro del Palacio con su estridente campera amarilla.
