Hoy vence el plazo para la presentación de la ley de leyes y se presentará con cambios a contrarreloj.
Alberto Fernández demora el envío del Presupuesto al Congreso mientras buscan introducir modificaciones a contrarreloj, que evite una nueva suba de tarifas dispuesta por el ministro de Hacienda, Martín Guzmán, y las idas y vueltas alimentan los rumores sobre la salida del ministro de Economía.
El Presidente resiste la salida de Santiago Cafiero, pedida públicamente por el kirchnerismo, pero no tendría los mismos reparos en aceptar la salida de Guzmán. En la Rosada dicen que si la derrota en las elecciones del domingo se asocia a la economía, lo más lógico es cambiar al ministro del área.
Ante una presión inusitada que incluyó pedidos de renuncia directos de dirigentes muy cercanos a Cristina como Andrés Larroque y la senadora nacional María de los Angeles Sacnun, en la Casa Rosada parecen tantear una solución. Por ahora Fernández, no parecería dispuesto a torcer el rumbo hacia noviembre, pese a la presión de los socios internos de la coalición.
En la elaboración del Presupuesto para el 2022 (que se supone deberá ingresar hoy) el Palacio de Hacienda impulsó un nuevo recorte de subsidios para el sector eléctrico que implica una fuerte suba de tarifas. En Diputados, sostuvieron ante La Noticia Web que el Presupuesto ingresará aunque modificaciones. La verdad, se conocerá al final del día.
Además del problema político y electoral, y la pretensión del kirchnerismo de que hay cambios de caras en las filas del Gobierno, está pendiente la negociación de la deuda, con el FMI. Tal vez sea es el último puntal con el que Guzmán, resiste en su cargo, dado que hasta aquí ha llevado adelante él las negociaciones. En Casa Rosada insistieron ante La Noticia Web que no habrá cambios.
En concreto, mientras que el Gobierno se encamina hacia un derrota de dimensiones incalculables, la decisión fue que los $600.000 millones desembolsados durante 2021 se redujeran a algo más de $500.000 millones. Algunos cálculos estiman que dicho recorte implicaría un aumento del 130% en la tarifa en el AMBA, el principal conglomerado del país, y justamente el área geográfica donde se asienta la base electoral del kirchnerismo que el pasado domingo por primera vez en casi dos décadas, no acompañó con su voto.
Los dimes y diretes de la por el Presupuesto tiene como telón de fondo la pelea electoral, y la presión de Cristina y de La Cámpora por que haya modificaciones en el staff de colaboradores. Por ahora, queda claro que el Presidente persiste en su tesitura recostado sobre Cafiero, Juan Pablo Biondi, y Julio Vitobello.
Quien no se ha expresado públicamente es Sergio Massa, quien hoy mantuvo un encuentro de trabajo con el propio Cafiero.
