Después de haber liderado Andalucía sin pausa durante casi cuatro décadas hasta 2018, el PSOE obtuvo su peor resultado histórico.
El último domingo, la comunidad de Andalucía tuvo elecciones en las que se impuso el PP con el 41,6 de los votos. Más allá de haber perdido la mayoría automática, los resultados le permiten a la derecha española ilusionarse con una victoria en los comicios generales. El VOX alcanzó el 13,8 por ciento y junto al partido vencedor reunieron el 55 por ciento del voto andaluz.
Los 1,7 millones de votos a Juan Manuel Moreno Bonilla, candidato y presidente en funciones del PP no alcanzaron para sostener la mayoría que ostenta en el parlamento desde 2022. A pesar de la holgada cifra, perdió cinco bancas y le faltaron dos para lograr la mitad más uno de los 109 escaños que integran el Parlamento local.
El resultado de las elecciones no solo deja entrever el apoyo andaluz a la gestión de Moreno Bonilla, sino que surge como resultado, la consolidación del voto de derecha y ultra derecha, ya que, entre los dos principales partidos que reflejan esa intención de voto, alcanzaron más de la mitad de las voluntades.
Frente a esta situación, el espacio de Pedro Sánchez, titular del Ejecutivo español y miembro del Partido Socialista Obrero Español, destacó haber conseguido «quitar la mayoría absoluta a Juanma Moreno».
«El objetivo del PSOE era la movilización del electorado y ese aumento de la participación ha conseguido el primer logro, quitarle la mayoría absoluta al PP» de Juanma Moreno, señaló López Gil, director de campaña del PSOE de Andalucía, quien subrayó que esta cuestión es «fundamental y se ha conseguido».
Respecto de la performance del PSOE, alcanzó el 22,7 por ciento de los votos con la candidatura de María Jesús Montero, ex vicepresidenta primera y ministra de Hacienda del gobierno de Pedro Sánchez, quien dejó Madrid para volver al pago y disputarle al PP el gobierno de la Junta de Andalucía.
