El Concejo Deliberante de San Martín aprobó con 11 votos la Rendición de Cuentas de la gestión en 2017. La bancada de Cambiemos votó en contra y hubo abstenciones del massismo.
En una sesión extensa el Concejo Deliberante de San Martín aprobó la Rendición de Cuentas de la gestión de Gabriel Katopodis para el período 2017. Los concejales oficialistas junto a la bancada de Unidad Ciudadana aportaron 11 votos por la afirmativa. Los 9 concejales de Cambiemos optaron por la negativa. Mientras que Eslaiman y Ward del Frente Renovador, y Cristani de la UCR, decidieron abstenerse. Estuvo ausente Antonio Mazza.
La sesión comenzó rápidamente, con el quórum del oficialismo, Unidad Ciudadana y el massismo. Se hizo el izado de la bandera y enseguida se empezó a tomar lista. Fue llamativa la demora del bloque de Cambiemos en el inicio. A tal punto que algunos asistentes hacían cuentas y pensaban en una rápida votación sin la bancada amarilla. Pero encabezados por Ramiro Alonso López se apresuraron en bajar desde el segundo piso, con una queja a viva voz de la concejal Verónica Dalmon: “El timbre sonó una vez sola”. El presidente Perrella contestó que quizás había algún desperfecto con el sonido.

La votación se realizó apenas comenzada la sesión, y luego comenzaron los discursos. El primero fue Hernán Letcher, que planteó quejas por la metodología de entrega de material. “La Rendición de Cuentas confirma que hay subejecución, pero lo vamos a aprobar igual porque es respetar la herramienta de gestión. La preocupa la falta de inversión en el aspecto productivo. Además quiero decirle al ministro Cabrera que tenemos PyMes que cerraron en San Martín por el costo de las tarifas. Yo creo que tenemos pocas partidas destinadas a la Industria y el Empleo. Pero no puedo culpar al Ejecutivo local por recaudar mal dentro de esta coyuntura económica que vivimos”, analizó el concejal con críticas al gobierno nacional.
Enseguida, Ignacio Ruberto, de Cambiemos, dijo que “esta Rendición de Cuentas deja más dudas que certezas. No pudimos analizar los fondos públicos porque no entregaron la documentación”. Y lanzó críticas al sistema de licitaciones y a los proveedores municipales. Entre ellos mencionó el caso de Bahamas SRL, una empresa que repara y vende embarcaciones náuticas. “No sabemos porque San Martín la tiene como proveedora”, agregó.
Su compañero de bancada Christyan Micucci devolvió a Letcher: “Hoy hablan de políticas para las PyMes pero durante 12 años no hicieron nada”. Y agregó un cuestionamiento a la gestión local, que buscó cambiar el foco respecto a las fuertes críticas al presidente por la suba de tarifas: “Son voraces las tasas que se cobran en San Martín. Son un 120% más altas que en el vecino Vicente López”.
Verónica Dalmón denunció que el Municipio tiene 500 millones de pesos destinados a las Lebacs y que “apueste a la timba financiera”. Entre la oposición, luego de la sesión, le remarcaron como una grave contradicción que cuestione a la especulación financiera siendo integrante de la fuerza de gobierno que favoreció ese modelo por sobre el aspecto productivo.

El metalúrgico Ramón Gómez tomó la palabra para defender al katopodismo. “Los industriales no se quejan de las tasas locales sino de las decisiones del gobierno nacional, que generó un modelo que parece un perro que se muerde la cola”. Y agregó que “el Ejecutivo local ya rindió cuentas correctamente en seis períodos. Nuestros antecedentes son buenos”.
“Ejecutamos el 88% de las partidas. A pesar de que no llegaron los fondo de algunos convenios nacionales, sino hubiésemos alcanzado cerca del 95%”, dijo Gómez, que cerró su alocución repasando el plan de obras del Municipio, la intervención del estado local en Suárez y el área Reconquista y la inversión en Seguridad con más de 100 patrulleros.
Luego de la sesión, Juan Eslaiman habló con LaNoticiaWeb y explicó la abstención del massismo: “No tuvimos acceso a la documentación. Lo pedimos con más de 40 memos. Tuvimos los balances y números en la mano, pero sin visualizar facturas o remitos no podes chequear nada. Apenas vimos seis o siete órdenes de compra sin sentido. Nos dieron el 3% de lo que pedimos”. Y agregó que “si el Municipio tiene 500 millones en Lebacs pedimos que inviertan un poco en seguridad. Nosotros presentamos un montón de proyectos y nos dicen que no tienen dinero, pero la plata está y tuvieron subejecución. Y recordó que como concejales recién ingresados no pudieron aprobar el Presupuesto pasado pero sí tuvieron que debatir la Rendición.

