El gobernador bonaerense compartió con el jefe de Gobierno porteño la inauguración de una planta de tratamiento de residuos en San Martín. La Ciudad se comprometió a reducir un 78% sus desechos hacia 2014. La resistencia del intendente Katopodis.
Mauricio Macri y Daniel Scioli volvieron a mostrarse juntos en José León Suárez con motivo de la inauguración de una planta de tratamiento de residuos luego del enfrentamiento que mantuvieron meses atrás por el incumplimiento de la Ciudad de Buenos Aires de la Ley de Basura Cero.
Dicha planta - construida por el Grupo Roggio - no posee la habilitación municipal y la apertura respondió a la presentación de un amparo. El intendente Gabriel Katopodis, recién llegado de unos días de descanso, evidenció su desacuerdo con la iniciativa pegando el faltazo a la inauguración. De hecho, desde el municipio adelantaron que harán inspecciones periódicas para monitorear el cumplimiento de las pautas ambientales.
"Nos vamos a juntar las veces que sea necesario, hace a nuestras responsabilidades institucionales", anticipó el gobernador bonaerense en la conferencia de prensa que dieron tras describir las principales características del predio ubicado en San Martín.
En ese sentido, el mandatario kirchnerista consideró que "a la gente no le preocupa si los problemas se los soluciona un jefe de Gobierno de un partido o un gobernador de otro" y pidió que al encuentro no se le "dé ningún tipo de lectura que no sea del tipo común". "Esperemos que este sea nuevamente un año de trabajo en conjunto", destacó por su parte Mauricio Macri.
La Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos Norte III reducirá el volumen de desechos a disponer en rellenos separando los elementos secos –como papel, vidrios y plásticos– de los húmedos provenientes de restos de comidas o verdes. La tecnología de la planta es de origen italiano y es denominada Tratamiento Biológico y Mecánico (MBT).
Según las pruebas efectuadas, la planta reduce el 60 por ciento de la basura, por lo que cuando ingresan 1.000 toneladas, el macrismo cumpliría su parte rubricada en un convenio con la Provincia para enviar menos basura.
La Ciudad produce 6.000 toneladas de basura por día y en el plan progresivo de reducción manifestó que a partir de enero serían 5.400 y en junio de 2014 alcanzaría el objetivo de 78 por ciento menos de envío.

