Según fuentes allegadas al gobernador bonaerense, el objetivo es concentrarse en la provincia, acentuar la prudencia política y desechar cualquier proyecto presidencial para 2011. “Tenemos que hacernos eco del mensaje de las urnas”, dijo ayer a su equipo.
Tras la derrota, El gobernador bonaerense llamó para felicitar a De Narváez y hará lo mismo con Solá y Stolbizer. Con los escrutinios en contra –Unión-PRO le sacó 2 puntos de ventaja al kirchnerismo en la provincia- Daniel Scioli, tomó tres decisiones claves: renunciar a su banca de diputado, convocar a la oposición al diálogo y enfocarse en la provincia desechando cualquier sueño presidenciable para 2011.
Luego de que Néstor Kirchner reconoció públicamente la derrota y sus socios políticos la pudieron digerir, Scioli le transmitió a su equipo que su objetivo es terminar su mandato como gobernador en Buenos Aires.
El Frente para la Victoria quedó segundo en los escrutinios con un 32,1%. Primero salió Unión-PRO que, con una buena elección sacó el 34,5% de los votos y tercera, sorprendió el Acuerdo Cívico y Social encabezado por Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín que obtuvieron el 21,4%.
Ayer, el propio Kirchner desconocía lo que pensaba Scioli. Y por eso sólo atinó a decir que los pasos a seguir después de la derrota del FPV lo iban a definir más tarde. El gobernador ya lo había hecho, pero el ex presidente no lo sabía y no quería exponerse más por esa noche.
La candidatura testimonial de Scioli fue la última prueba de amor hacia Kirchner, reconocen desde el sciolismo, y afirman que se abre un nuevo espacio en el PJ donde el gobernador va a tener un rol importante al frente de la provincia de Buenos Aires. Scioli tiene a su favor una buena llegada a la sociedad. A diferencia de los representantes nacionales del oficialismo, ni él ni su gabinete enfrentan grandes cuestionamientos de los bonaerenses
