Con la ratificación de Juan Carlos Paggi al frente de la Fuerza se anunció una purga de la cúpula de la Policía de la provincia. Los incidentes en José León Suárez y el asesinato de Lucas Rotella serían las principales causas que determinaron la decisión del Gobernador que pidió a los 15 principales jefes su renuncia. Desde el gobierno le bajan el tono a los cambios y aseguran que son de carácter “operativo”.
El accionar de la Policía de la Provincia está, desde fines de diciembre, bajo la lupa el Gobierno nacional que a través del Ministerio de Seguridad que conduce Nilda Garré decidió comenzar a marcar presencia en el Conurbano con la intención de trabajar en forma coordinada con la bonaerense.
Por otra parte, los hechos ocurridos a comienzos de febrero en José León Suárez que desencadenaron en la muerte de dos jóvenes y el reciente asesinato de Lucas Rotella, de 15 años, quien sufrió un disparo por la espalda a manos de un oficial de la Policía terminaron de ejercer la presión necesaria para que el Gobernador impulsase un nuevo cambio en la cúpula de la fuerza.
Así, ayer trascendió el pedido que Daniel Scioli formuló a los 15 comisarios que integran la parte más importante de la conducción de la Policía para que presenten sus renuncias con la finalidad de “evaluar los próximos cambios”.
Desde el Gobierno tratan de minimizar la medida y aseguran que se trata de algo que se hace normal y periódicamente. El mismo Scioli, en diálogo con Radio 10 explicó “siempre hay pases a retiro y cambios. Este año yo le pedí a Casal que priorizara el operativo Sol”.
Según señalaron desde el Ministerio de Justicia y Seguridad esto generalmente se hace “entre noviembre y diciembre”, por eso la prioridad del Operativo de verano habría postergado el cambio. En este sentido Scioli remarcó que “no es una purga masiva, son cambios operativos” y agregó que “ahora es el momento de readecuar la organización de la fuerza”.
ADELANTO
Por lo pronto, se ratificó que Juan Carlos Paggi seguirá al frente de la Policía mientras que al menos seis de los principales jefes fueron relevados en sus cargos: Salvador Baratta, Coordinador General de Seguridad; José Raggio, superintendente de Seguridad de Zona Oeste; Mario Martín, superintendente de Seguridad de Zona Norte; Claudio Fernández, superintendente de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas; Walter Carballo, superintendente de Investigaciones Complejas y Crimen Organizado; y Héctor Martínez, superintendente de Servicios Sociales.
Asimismo se subrayó que se trata de una reestructuración que tiene la finalidad de “acorralar al delito”.´El mandatario provincial aseguró que “son cambios operativos en base a los objetivos que buscamos en la lucha contra el narcotráfico y los desarmaderos”. Asimismo sostuvo que “los pases a retiro y los distintos cambios tiene que ver con darle cada vez más operatividad a la fuerza, trabajando mucho en la prevención".
Los trascendidos indican que las departamentales de San Martín y San Nicolás serían dos de las principales candidatas a sufrir las remociones ya que son los lugares que fueron escenarios de los últimos hechos de violencia policial que desencadenaron en la “reestructuración”.
En cuanto a los plazos, Scioli explicó que en los próximos días se van “a comunicar los distintos pases a retiro y los distintos cambios”. Lo cierto es que algunos ya especulan con que este cambio genere cierto “oxígeno” en la Bonaerense dándole más tranquilidad al Gobernador para transitar el año electoral.
