El presidente del PJ y concejal de San Isidro expresó en un comunicado a los medios que el proyecto recientemente rechazado por el intendente de San Isidro, que estipulaba construir el mega estadio “Arena” en el Hipódromo, es “producto de un fuerte rechazo de la voluntad popular y también de la consecuente oposición política”.
“Gustavo Posse intenta corregir un error constante en el possismo: la insistente ignorancia a los reclamos vecinales, justo en instancias pre-electorales”, manifestó Cafiero en el comunicado.
“En la última sesión del año pasado nosotros habíamos expresado nuestro enérgico rechazo a este proyecto que habilitaba la posibilidad de construir un mega estadio para 15.000 espectadores, lo que no sólo iba a alterar un pulmón verde que cumple funciones paisajísticas y que hoy otorga mayor calidad ambiental a los vecinos de todo el distrito y del entorno lindero residencial, sino que además atentaba contra uno de los tradicionales perfiles urbanísticos más significativos de la zona”, expresó.
En la pasada sesión del 19 de abril, Santiago Cafiero había reiterado su oposición a la convalidación de la modificación del Código de Ordenamiento Urbano y, además, había reforzado su postura al presentar ese mismo día un proyecto de ordenanza que prevé la creación de una Comisión para la salvaguarda del patrimonio histórico cultural de San Isidro.
“Desde nuestro bloque constantemente estuvimos presionando sobre estos parámetros. Justamente, hace poco presentamos un proyecto que exige tomar medidas urgentes sobre íconos claves del partido que están siendo amenazados, y que son importantísimos para preservar nuestra identidad como comunidad sanisidrense. Por ello es necesario resguardar estos bienes patrimoniales”, dijo Cafiero. “La creación de una Comisión para la Protección, Restauración y Promoción del Patrimonio Histórico y Cultural apunta a eso; da justo en el clavo”, agregó.
El comunicado se produjo a pocas horas de que el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, manifestara su rechazo al proyecto alegando como principal argumento “la insuficiente, contradictoria y confusa difusión que los propios presentantes efectuaron del proyecto en cuestión”.

