Ese es el número que apuntó el intendente de San Isidro Gustavo Posse respecto a la tragedia por la inundación en La Plata hace un año. Lanzó la sospecha sobre el engaño en la cantidad de muertos por parte del gobierno provincial para evitar una intervención.
La respuesta del sciolismo no se hizo esperar. En este caso, Santiago Cafiero, referente en la zona norte y Subsecretario de Modernización del Estado, manifestó que las afirmaciones de Gustavo Posse en la apertura de sesiones ordinarias en San Isidro "son de una total irresponsabilidad institucional".
"No entiendo como alguien puede querer sacar provecho político de esa tragedia dando una cifra al azar, desconociendo el sufrimiento de familiares y vecinos", indicó Cafiero, y agregó que "si tiene pruebas que sostengan sus afirmaciones, es su deber como funcionario público presentarse ante la justicia y no utilizar el recinto del Concejo Deliberante como un palco de candidato a gobernador con discurso de barricada y declaraciones electoralistas".
Sostuvo además que "su rol como Intendente Municipal era presentar con detalle y en profundidad su Plan de Gobierno para el presente año para San Isidro y no presentarse como un político oportunista que busca el golpe de efecto con el recuerdo y el dolor de toda una Ciudad".
Posse señaló en su discurso que "los que estamos en política y manejamos información sabemos que murieron 360 personas". Y reflexionó que "nunca van a decir que murieron más de 100 porque sería emergencia nacional y la provincia podría ser intervenida".

