El ciclón quedó eliminado en la fecha 4 de la copa sudamericana y es el único representante argentino que ya esta afuera de las competencias internacionales.
Ayer por la noche San Lorenzo perdió 2 a 1 frente a Rosario Central en el Pedro Bidegain y quedo eliminado definitivamente de la Copa Sudamericana, de esta manera profundizó su crisis futbolística e institucional.
Tan solo quedarán para las estadísticas el partido de ayer y los próximos dos por Sudamericana que tiene el conjunto de Boedo, es que luego de quedar eliminado de la Copa de la Liga Profesional en manos de Racing, ahora el Ciclón queda afuera del torneo internacional en la fecha 4. Es evidente que San Lorenzo pasa por un mal momento futbolístico, sin embargo, nada es casualidad, el futbol es solo una consecuencia de lo que ocurre en el club.
Los santos llegan a este momento luego de quedar eliminados de la Copa Libertadores, Copa Sudamericana, Copa Argentina y Copa de la Liga Profesional, de pasar por seis directores técnicos en los últimos cuatro años, con paso en el medio de 39 refuerzos, de los cuales ninguno superó los 50 partidos, es evidente que más allá del mal presente futbolístico, el problema es de fondo. Desde las malas elecciones de Directores Técnicos, los malos armados de los planteles, hasta el mal armado estructural del futbol, todo consecuencia de una crisis económica que no deja trabajar en paz.
Con un déficit de aproximadamente setecientos millones de pesos y con pérdidas en el futbol (De cada 1 peso que ingresó en el ejercicio 19/20, egresaron 1,69), San Lorenzo ya no solo deberá barajar y dar de nuevo, tendrá que hacer cambios más grandes en cuanto a lo institucional, ya que quedó a la vista que por ahora los responsables del futbol, no han hecho las cosas bien. Desde que asumió la presidencia Marcelo Tinelli en 2019 con más del 80% de los votos, el conjunto de Boedo sacó 47,9% de los puntos en juego, son 16 victorias, 11 empates y 14 derrotas en 41 encuentros.
El clima político que se vive, no es el mejor, luego de que se aprobara el balance a mediados de abril del año corriente, Roberto Mañas renunció a la tesorería del club, dejando expuesta la situación que se vivía, Tinelli decidió dejarle este puesto a Carlos Rosales, mano derecha del «Cabezón» y dueño de Garbarino.
No obstante ese pequeño cambio en la Comisión Directiva, no alivio las aguas, y tampoco mostro mejoras. La gente al no poder manifestar su descontento en la cancha, decidió hacerlo a través de las banderas, es que antes del encuentro con Rosario Central, las peñas, como ocurre habitualmente colgaron sus banderas, en esta oportunidad lo hicieron dadas vueltas como forma de protesta, lo llamativo fue que minutos mas tarde de haberlas colgado, desde el club mandaron a sacarlas.


No es la primera vez que ocurre algo así, ya que en octubre del 2019 cuando la gente manifestó su descontento con Matías Lammens y con Marcelo Tinelli, barras bravas ingresaron a la platea para callar a los socios. La imagen que dejan es de una institución en la cual no hay autocritica.
Aún no ha salido a hablar ningún dirigente acerca de cómo se va a solucionar el problema, pero queda claro que no importará que nombres suenen para ser Manager o Técnico ni quienes lleguen, en el club deberá haber un cambio más profundo y ver cómo salir de este pozo del cual parece no haber tocado el fondo.
