El Concejo Deliberante de San Isidro aprobó el Presupuesto 2026, cercano a los 340 mil millones de pesos, en una sesión atravesada por tensiones políticas, cruces personales y un claro reordenamiento del poder interno tras las últimas elecciones. Con más bancas propias, el oficialismo hizo valer su nuevo peso legislativo y le dio al intendente Ramón Lanús una mayoría más sólida para avanzar con su agenda.
La votación dejó expuesta la nueva relación de fuerzas: el oficialismo no solo logró aprobar el presupuesto, sino que también mostró capacidad para disciplinar la sesión y marcar el ritmo del debate, algo que no pasaba desapercibido en un Concejo históricamente fragmentado.
Quiénes acompañaron y quiénes se opusieron
A favor votaron los concejales oficialistas Guido Alvarado, Jorge “Pana” Álvarez, Ricardo Antoniassi y María de los Ángeles Durand, junto a Bernabé Durini Quintana, María Lucía Rojo, Adriana Fossati y Juan Bautista Ocampo, además de Daniela López, Federico Colombo, Viveka Nyborg y Alberto Montes.
También acompañaron Alberto Tripoli y Fernanda Giordani, del possismo, y Zeballos y Feldman, del Partido Demócrata.
En contra se pronunciaron Federico Meca, Estefanía Rivadulla y Diego Montivero; los teresistas Marcos Díaz y Virginia Franco; y Manuela Schuppisser, totalizando seis votos negativos.
Se abstuvieron Walter Pérez y Bárbara Broesse, ambos del possismo, en una señal política que buscó marcar distancia sin romper del todo.
Un “plan de gobierno” según el oficialismo
Desde el bloque que responde al intendente Lanús defendieron el proyecto como algo más que una planilla de gastos. El vicepresidente primero del cuerpo, Juan Bautista Ocampo, fue categórico:
“Hace mucho tiempo que no se ve un proyecto que, más que un listado de gastos, sea un verdadero plan de gobierno pensado a futuro”.
El presupuesto prevé que el 70% de los ingresos municipales sean recursos propios, reforzando la autonomía financiera, y destina el 40% del total a obras públicas, un porcentaje inédito para el distrito. Para el oficialismo, estos números consolidan un modelo de gestión con eje en inversión y eficiencia.
La oposición: ajuste social y prioridades equivocadas
Desde Fuerza Patria, la concejala Manuela Schuppisser cuestionó de fondo el rumbo del presupuesto y habló de un Estado municipal que “administra la crisis” en lugar de enfrentarla. “No miramos solo números, miramos prioridades políticas. Y este presupuesto no acompaña el agravamiento de la situación social”, sostuvo.
Schuppisser advirtió que áreas sensibles como salud, desarrollo social y género quedan relegadas en un contexto de creciente demanda. En particular, señaló que el presupuesto de salud apenas alcanza para sostener un sistema ya saturado, lo que se traduce en más espera y mayor sobrecarga del personal.
También apuntó contra el ajuste real en Desarrollo Social, donde —según explicó— las partidas crecen nominalmente pero pierden contra la inflación.
El debut de “Pana” Álvarez y una sesión cargada de tensión
La sesión tuvo además un condimento político clave: fue la primera presidida por Jorge “Pana” Álvarez, quien asumió con un perfil firme y buscó ordenar el debate limitando las intervenciones a diez minutos. Esa decisión desató fuertes cruces con el concejal possista Walter Pérez, uno de los más incómodos para el oficialismo.
Pérez, ex secretario de Inspecciones, Registros Urbanos y Tránsito, respondió con ironía: “Me imagino que molesta lo que diga y no puedo seguir hablando, voy a hablar más rápido para no molestar al presidente”, lanzó en más de una ocasión.
La respuesta de Álvarez no tardó en llegar: “Después me cuenta cómo hay que tratarlo y hago lo que me pida”.
El intercambio dejó expuesto el cambio de clima en el Concejo, con una presidencia dispuesta a ejercer autoridad y sectores opositores que resisten esa nueva lógica. Finalmente, Pérez optó por la abstención, aunque dejó clara su incomodidad.
Luz verde también para la fiscal e impositiva
En la misma jornada se aprobaron las ordenanzas fiscal e impositiva, que habilitan al Ejecutivo a actualizar tasas según el IPC del GBA publicado por el INDEC, a partir de marzo. Desde el oficialismo aseguraron que, pese a esa facultad, las tasas se mantendrán por debajo de la inflación.
También se avaló un descuento del 10% en el ABL para quienes paguen de forma anual y estén al día, y un nuevo esquema de exenciones para jubilados, pensionados y personas con discapacidad.
La votación en la Asamblea de Mayores Contribuyentes, realizada este miércoles 17 de diciembre, volvió a reflejar la grieta política local: acompañaron Primero San Isidro, La Libertad Avanza, La Libertad Avanza San Isidro, ConVocación y el Partido Demócrata, mientras que el possismo, Fuerza Patria y el Frente Renovador votaron en contra.
En la misma jornada, la Asamblea de Mayores Contribuyentes dio luz verde a las ordenanzas Fiscal e Impositiva. El dato clave para el bolsillo del vecino es la facultad otorgada al Ejecutivo para actualizar las tasas de forma bimestral según el IPC de la Región GBA (INDEC), comenzando en marzo.
Como contrapartida, el oficialismo destacó medidas de alivio fiscal:
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Descuento del 10% para quienes realicen el pago anual adelantado del ABL y no tengan deudas.
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Exenciones por matriz de rangos para jubilados, pensionados y personas con discapacidad.

