San Isidro inauguró el Nuevo Paseo Fleming, una renovación integral de una de las principales avenidas de Martínez, con el objetivo de mejorar el espacio público.
Este sábado el intendente de San Isidro, Ramón Lanús, encabezó la inauguración oficial del Nuevo Paseo Fleming, tras concluir la renovación integral de una de las arterias más importantes de Martínez.
Acompañado por el primer candidato a concejal de La Libertad Avanza en San Isidro, Jorge “Panadero” Álvarez, y demás integrantes de la lista, Lanús destacó la magnitud de la obra: “Probablemente sea la transformación más importante de la avenida Fleming en los últimos 30 años. Queremos que cada localidad de San Isidro se viva en la calle, en el espacio público, y para eso hay que poner espacios de calidad. Esto es lo que celebramos haber hecho acá”.
Por su parte, Álvarez subrayó el valor histórico de la intervención: “Es la primera vez en 40 años que Fleming tiene un cambio tan importante. Desde que se tapó la zanja en 1985 no se había hecho una obra de estas características. Creemos que es parte del largo proceso de salir del estancamiento de San Isidro y que tendrá un impacto muy favorable para los vecinos y comerciantes”.

Durante la conferencia de prensa, Lanús también repasó otras obras en marcha en todo el distrito: la remodelación de la calle Rolón, la repavimentación de Libertador, la renovación de plazas como La Jerez, mejoras deportivas en los Campos Municipales y un ambicioso plan de bacheo con más de 200 intervenciones este año. Señaló que “San Isidro es un gigante dormido que se despertó. Estamos transformando cada rincón del distrito con obras que se hacen bien y duran décadas”.
Cerrando su mensaje, Álvarez dejó en claro el objetivo de su espacio político: “Queremos seguir transformando San Isidro y necesitamos el apoyo de los vecinos para lograrlo”.
La inauguración del Nuevo Paseo Fleming no solo representa una obra de infraestructura, sino también una apuesta política de Ramón Lanús en la campaña electoral. El oficialismo de San Isidro busca consolidar una narrativa de gestión activa y de renovación, contrastando con «años de estancamiento» que ambos dirigentes (Lanús y Álvarez) mencionaron. La obra funciona como una señal de que el espacio de LLA quiere marcar presencia territorial, apropiarse del discurso del cambio, y capitalizar desgaste de administraciones anteriores. En ese sentido, el Nuevo Paseo Fleming se convierte en un escenario de infraestructura y de política.

