El gobernador de Salta avanza en la conformación de interbloques federales para fortalecer al oficialismo, sumar apoyos provinciales y restarle volumen al peronismo en ambas cámaras.
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, empezó a trabajar en el armado de una nueva estructura legislativa que favorezca los intereses del presidente, Javier Milei. Su plan consiste en impulsar interbloques federales que fracturen a Unión por la Patria y permitan que La Libertad Avanza se transforme en la bancada más numerosa tanto en Diputados como en el Senado, lo que dejaría al oficialismo con el control de la mayoría de las vocalías en las comisiones.
Fuentes cercanas al mandatario confirmaron que la estrategia se enfoca en articular fuerzas con representaciones provinciales, algunas con independencia política y otras con raíces en el peronismo, pero sin alinearse a las órdenes de Cristina Fernández de Kirchner. Sáenz mantuvo este jueves una reunión con Diego Santilli y Manuel Adorni, y desde su entorno remarcan que si se concreta un desmembramiento de UxP en ambas cámaras, el oficialismo alcanzaría su objetivo de convertirse en primera minoría.
El primer movimiento del salteño fue acercarse a Raúl Jalil, gobernador de Catamarca, que cuenta con cuatro diputados y un senador. «La idea es articular con el peronismo nacional políticas legislativas de producción y desarrollo», señalaron al portal Letra P desde el círculo de Sáenz.
Además, buscará el acompañamiento de los gobernadores Hugo Passalacqua (Misiones) y Rolando Figueroa (Neuquén), quienes en el pasado compartieron bloques como Innovación Federal junto a legisladores salteños y rionegrinos. También está en su radar el tucumano Osvaldo Jaldo, que ya avisó que su bancada se mantendrá fuera de UxP.
Adorni y Santilli se reunieron con Sáenz y crece la posibilidad de un acuerdo por las reformas
La jugada más ambiciosa de Sáenz apunta a Santiago del Estero, un distrito clave que suma siete diputados y tres senadores. Su plan es ofrecerle a Gerardo Zamora la presidencia del interbloque en la Cámara alta, donde el salteño tendrá su representante, Flavia Royón. Misiones aportaría dos senadores y Neuquén, uno. Enterado del avance, el jefe del bloque de UxP en el Senado, José Mayans, inició una ronda de encuentros con los electos para evitar deserciones. La misma CFK se reunió con Ricardo Quintela (La Rioja) para evitar fugas parlamentarias.
El peronismo está dividido en tres bloques en el Senado y funcionan en unidad mediante un interbloque compuesto por tres sellos: Frente Nacional y Popular, Unidad Ciudadana y Convicción Federal, este último creado por los gobernadores Ricardo Quintela y Jalil. Lo integran además Carolina Moises y Fernando Salino. Mayans intenta sostener esa arquitectura interna -fue quien promovió el encuentro entre Quintela y Cristina-.
Aunque algunos dirigentes como Jorge Capitanich plantearon la posibilidad de unificar todo en un solo bloque, Mayans prefiere una salida más moderada: que Sáenz no busque avanzar sobre UxP y acepte incorporar a Royón en Convicción Federal -o la denominación que mantenga-. Una oferta similar llegó también a Zamora para evitar que conforme una bancada propia junto a la senadora electa Ester Moreno. En UxP confían en que José Neder se mantendrá dentro del armado peronista, aunque aún no hay definiciones.

Sáenz volvió a reunirse este miércoles con Santilli y Adorni para repasar temas legislativos y plantear las urgencias de su provincia. Entre ellas destaca la paralización de obras públicas que, según advierte, impide el desarrollo de proyectos mineros estratégicos para generar divisas, un objetivo que el propio Presidente reclama.
