El intendente de Morón expuso argumentos ante los legisladores porteños en favor de la cesión de los predios del ex centro clandestino. El predio sería cedido a la comuna y desde el primero de julio de 2000 funciona como Casa de la Memoria y la Vida.
El intendente de Morón, Martín Sabbatella, junto a Nora Cortiñas (Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora), participó de la audiencia pública convocada por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La convocatoria fue para tratar la posible cesión a esa comuna del predio en el que funcionó durante la dictadura militar el centro clandestino de detención y torturas conocido como Mansión Seré o Atila.
Luego de dos décadas en las que se fueron reiterando cesiones por comodatos de cinco años, un grupo de legisladores porteños propuso el traspaso definitivo por donación de este predio al Municipio de Morón.
Actualmente allí se erige la Casa de la Memoria y la Vida. Allí, desde el 1° de julio de 2000, el primer espacio latinoamericano destinado a recuperar la memoria, emplazado en el mismo lugar donde se erigió un centro clandestino de detención. Además de este ámbito creado por el Gobierno de Sabbatella, en el lugar funciona el Centro Recreativo y Deportivo Municipal Gorki Grana y las direcciones de Derechos Humanos y de Deporte y Recreación.
El predio que sería cedido a la comuna consta de seis hectáreas y está ubicado en Santa María de Oro 3530 de la ciudad de Castelar.
Asimismo, se está desarrollando allí un proyecto antropológico y arqueológico para recuperar los cimientos del ex centro clandestino Mansión Seré y se desarrollan los programas de Formación Docente en Derechos Humanos, Asistencia a Víctimas de la Impunidad Sin Esclarecer, Jóvenes en Construcción (asistencia a niños judicializados), una biblioteca, una hemeroteca y una videoteca de consulta permanente para la comunidad, por donde pasan unos diez mil chicos por año. A su vez, en el polideportivo se encuentra el circuito aeróbico Víctor Emilio Galíndez de 1.500 mts., una pileta de natación, un salón de usos múltiples, canchas de paddle, softbol, beach voley, hockey, tejo, fútbol 5, 9 y 11, una pista de atletismo, un gimnasio, un sector de juegos infantiles, dos sectores de merenderos y vestuarios.
Sabbatella y representantes de la Asociación Seré por la Memoria y la Vida entregaron a los legisladores porteños una carpeta con cientos de adhesiones, que la entidad recopiló en los últimos seis años, apoyando el proyecto de investigación histórica y arqueológica de la ex Mansión Seré, entre las que se encuentran: Adolfo Pérez Esquivel, Estela de Carlotto, Nora Cortiñas, Olga Aredez, Horacio Verbitsky, Eduardo Luis Duhalde, Osvaldo Bayer, Miguel Bonasso, Alfredo Leuco, David Blasutein, Roman Lejtman, Quique Pesoa, Horacio González, Edgardo Binstock, Tristán Bauer, Oscar Parrilli, , Edgardo Esteban, Felipe Pigna, Norberto Galasso, Martín Caparrós, Arturo Bonín y Ricardo Horvath.
El intendente Sabbatella señaló: “La Casa de la Memoria y la Vida es el ámbito en el que se expresa el reconocimiento del Municipio de Morón a quienes fueron perseguidos, encarcelados, humillados y asesinados por el terrorismo estatal. Por eso estamos convencidos que el futuro habita en la memoria y que esta casa es el lugar en el que el pueblo y el Gobierno de Morón dan cuenta de su enorme compromiso con la memoria, la verdad y la justicia”.
“Donde ellos torturaron, acallaron y mataron, hoy hay niños, mujeres, abuelos, padres, trabajadores, estudiantes, deportistas y centenares de miles de personas de todas las edades y todos los barrios habitando, disfrutando, creando y viviendo. Por eso el valor más importante de este espacio trasciende las inversiones que se hicieron en el lugar. Su valor tiene que ver con esta apropiación de lo público por parte de la comunidad; con este habitar, este poblar, este compartir que se expresa en una pluralidad de presencias”, concluyó Sabbatella.
Parte de la historia de lo que fuera el centro clandestino, fue retratada recientemente en la película "La fuga" de Adrián Caetano, en la que se narra cómo los ex detenidos desaparecidos Claudio Tamburrini, Daniel Rusomano, Guillermo Fernández y Carlos García, lograron fugarse descolgándose del primer piso de la Mansión Seré, el 24 de marzo de 1978.

