El Burrito le dijo a la prensa que Jota Jota López le avisó que no está en los planes de River en este 2011. "Tengo que hablar con Passarella para arreglar la desvinculación", agregó.
En un estacionamiento es su frase de adiós: “Me dijeron que no me van a tener en cuenta”. No hubo césped, tampoco hubo banda: remera rosa, bermuda para la despedida. Ariel Ortega dejó de ser hoy jugador de River Plate y no de la manera que hubiera soñado: Juan José López le avisó que no formará parte del plantel.
Tras su faltazo en lo que fue el primer entrenamiento del año del club de Núñez, Ortega intentó lavar su imagen y llegó a las 7.30, a pesar de que los jugadores estaban citados a las 9. Se cambió y salió a la cancha a correr. Lo frenaron: Jota Jota se acercó al Burro y le habló de frente, diciéndole que no sería tenido en cuenta y que debía arreglar su desvinculación con Passarella. Asediado por las cámaras, Ortega se fue sin hablar en público. Más tarde revelaría la situación y sintetizaría: “Estoy mal”.
“Si hace boludeces, con el Negro no va a jugar”, había pronosticado el Kaiser a fines del año pasado, tras una de las tristemente célebres ausencias de Ortega a las prácticas. Y Jota Jota, “soldado de Daniel” como se definió, hizo hechos las palabras: “No te vamos a tener en cuenta”. Y cuenta nueva, después de un borrón más que importante.
¿Qué será del Burro? “¿Ofertas? Cómo voy a tener ofertas, si me acabo de enterar…”. Dolido, golpeado, confundido. Así está Ortega. Triste, solitario… y en River por lo menos, final.
