Se mueve con cautela entre Milei y Macri para cerrar un pacto en Buenos Aires. Distribuye a su gente en ambos frentes y mantiene diálogo más fluido con Caputo que con El Jefe.
El destino político de Cristian Ritondo parece depender de la frágil conexión que aún persiste entre Javier Milei y Mauricio Macri. El diputado busca mantener una postura que no lo enfrente con ninguno de los dos: pretende forjar un entendimiento electoral en la provincia de Buenos Aires para enfrentar al kirchnerismo, sin romper vínculos con el fundador del PRO, tal como lo requiere la Casa Rosada, mientras se involucra en la disputa electoral porteña, donde se libra un enfrentamiento abierto entre libertarios y macristas.
Referente tradicional del PRO y con amplia experiencia en negociaciones políticas complejas, Ritondo ya había enfrentado un escenario similar en 2023. Entonces, aspiraba a competir por la gobernación de Buenos Aires bajo el sello de Juntos por el Cambio, impulsado por sectores importantes del partido amarillo. Pero su postulación quedó debilitada por la falta de respaldo nacional, ya que mantenía su fidelidad a María Eugenia Vidal, quien demoró hasta último momento en definir si competiría por la presidencia.
Incluso Patricia Bullrich lo consideró como parte de su armado presidencial, pero, ante la premura de los plazos, optó por Néstor Grindetti, mientras que Ritondo, amigo personal del entonces intendente de Lanús, terminó brindándole su apoyo. La historia es conocida, pero hoy vuelve a repetirse con Macri, figura clave para lograr un entendimiento con los libertarios.
Cristian Ritondo, en medio de las tensiones en la Casa Rosada
La manera en que Ritondo se mueve dentro del palacio presidencial varía según el despacho que visite. Aunque es uno de los referentes del PRO bonaerense mejor valorados entre los libertarios —por su respaldo en Diputados y su peso en la provincia— no todos los sectores del oficialismo lo ven con buenos ojos.
Dentro del karinismo recuerdan que en 2023 intentó ocupar la presidencia de la Cámara baja, finalmente en manos de Martín Menem, y que ahora, en 2025, impulsó a su persona de mayor confianza, Rocío Figueroa, para integrar como quinta la lista porteña encabezada por Silvia Lospennato, en contraposición al candidato de los Milei, el vocero Manuel Adorni.
Figueroa formó parte del grupo de once dirigentes que acompañaron a Ritondo este miércoles en el Congreso, en una muestra de fuerza tanto interna como externa. «Manuel es Adorni, y enfrentarlo a él es enfrentar al Presidente», afirmaron desde la militancia violeta. Una persona cercana a Ritondo reveló que su incursión en la campaña porteña fue motivada por una sugerencia directa de Macri.
Con esa postal, el jefe del bloque PRO buscó dejar en claro dos cuestiones. En primer lugar, que cuenta con respaldo suficiente para presionar por una alianza en Buenos Aires, donde se concentra el 37% del padrón. Esa jugada se reforzó luego de que Soledad Martínez, jefa comunal de Vicente López, también apareciera en una imagen reciente junto a referentes del jorgemacrismo en el conurbano. Martínez, una de las dirigentes más alineadas con Macri, responde directamente a Uspallata.
Por otro lado, Ritondo marca que está dispuesto a colaborar con La Libertad Avanza a nivel nacional, sin cortar amarras con su fuerza original. Por eso subrayó en un posteo en Twitter que «el populismo no termina en la General Paz». Su apuesta es una alianza entre las cúpulas en la provincia, evitando repetir los errores de presentarse por separado en la Ciudad.
«Tenemos que hacer todo para acompañar a Milei y dejar de lado las discusiones estériles», afirma, en alusión a los desacuerdos por el nombre del frente o la integración de las listas. El razonamiento es que si ambos espacios se presentan por separado, el kirchnerismo tendría el camino allanado, y que, más allá del resultado electoral, eso enviaría un mensaje negativo a los mercados, tan vigilados por Milei. «Cristina (Kirchner) quiere desconocer el acuerdo con el FMI, ¿te imaginás qué pasaría si gana de nuevo, más ella siendo candidata?», se preguntan cerca del diputado.
Las miradas algo desdeñosas que despierta Ritondo en sectores del karinismo se reflejan también en su recorrido por Balcarce 50. Suele tener más encuentros con Santiago Caputo, en el Salón Martín Fierro donde opera su comando, que con Lule Menem, encargado del armado político presidencial.
Para el principal estratega libertario, el jefe del bloque PRO es un dirigente confiable, que ha mantenido su palabra incluso en los momentos más críticos del vínculo entre Milei y Macri, y que es uno de los pocos dentro del PRO que ha logrado comprender el código libertario.
Mientras el peronismo gana tiempo con el nuevo calendario electoral sin PASO en Buenos Aires, también se extienden los plazos para un eventual entendimiento entre el núcleo duro del PRO y el oficialismo. Ambas partes admiten que hay un acuerdo informal, sin detalles cerrados, y que su oficialización dependerá de cómo se definan las listas: si habrá unidad en los 135 municipios y ocho secciones electorales o si se resolverá distrito por distrito.
Por el momento, las únicas exigencias que la Casa Rosada puso sobre la mesa, con aval de Karina Milei y Caputo, son que no se negocie el nombre de LLA en la boleta y que Macri quede fuera de la estrategia. «No van a haber más milanesas en Olivos, si quiere una que se pida delivery», ironizan en los pasillos oficiales, recordando sus cenas con Milei en la residencia presidencial.
Tanto en LLA como en este sector del PRO entienden que si no logran una alianza en territorio peronista, las chances de ganar son escasas, especialmente si Cristina Fernández de Kirchner juega en la poderosa Tercera Sección. El presidente de LLA bonaerense, Sebastián Pareja, ya confirmó que se postulará para competir allí, mientras en el PRO creen que deben contribuir con propuestas “más audaces”.
«El Colorado sería un excelente candidato seccional», repiten en varios municipios PRO, aunque en el entorno de Santilli niegan que haya existido una oferta formal. Por su parte, Martiniano Molina, exintendente de Quilmes, ya se anota: fue quien en 2021 obtuvo el 32% de los votos seccionales y accedió a la Legislatura. Falta ver qué opina Nahuel Sotelo, el karinista que sueña con gobernar ese distrito.
Entre tanto, Néstor Grindetti, hoy alejado del entorno macrista, habría recibido ofrecimientos de Caputo para sumarse a las filas libertarias. Y no sería el único. Circula la versión de que un hombre cercano a Ritondo, Vicente Ventura Barreiro, fue nombrado por la SIDE como agente diplomático en Uruguay. Se trata del exviceministro de Seguridad, removido por Bullrich tras una polémica licitación en el sistema penitenciario. Desde el entorno de Ritondo siempre lo desmintieron y atribuyeron la denuncia al enfrentamiento entre la ministra y Macri.
Con su habilidad negociadora intacta, Cristian Ritondo se mueve con suma cautela en medio de la puja soterrada entre Milei y Macri, desplegando a sus aliados en todos los frentes posibles.
