El volante creativo del Villareal de España, quien fuera el conductor de Argentina en el mundial y capitán el último partido con Brasil, decidió apartarse de la selección. “Es una decisión fácil y a la vez muy dolorosa”, aseguró el jugador.
A Juan Román Riquelme todos lo conocen, el mundo del fútbol se divide entre los que los aman o lo odian, es de hablar poco pero de decir mucho, sobretodo cuando actúa. Otra vez en la carrera de éste extraordinario jugador se cruzó la vida personal y el fútbol. El diez otra vez volvió a elegir lo que le marca su conciencia. Tras conocer que su madre en los últimos cuatro meses, desde que terminó el Mundial, fue dos veces internada nerviosa por las críticas que recibió su hijo; puso pelota al piso, miró el horizonte y eligió llevarla para el rincón de su vida particular.
"El anuncio es normal. Decirles que he tomado la decisión de no formar parte de la selección a partir de ahora. Fue una decisión que no me llevó mucho tiempo pensarlo. Tengo que pensar en la salud de mi mamá y eso hizo que la decisión fuera bastante fácil", fueron sus primeras palabras. “Desde que finalizó el Mundial mi mamá ha terminado internada dos veces. Siempre tuve las cosas bastante claras: antes que el fútbol está mi familia, más mi vieja, qué es lo más grande que tengo en la vida y mi responsabilidad es cuidarla y tenerla todo el tiempo que pueda. No tengo ningún derecho en hacerla sufrir porque yo quiera jugar con la camiseta de mi país".
Pero Román sabe de estos actos. Muy pocos recuerdan que “gambeteo” la concentración de la Selección en Madrid, que había dispuesto Pekerman, para viajar a Rosario y estar al lado de su amigo, Marcelo “Chelo” Delgado, cuando murió su padre. Así es Román, capaz de marcar la jugada más maravillosa en una cancha como también hacer ver que los valores en su vida están por encima de la pelota.
"Tengo una madre que se guarda todo, que trata de demostrar que siempre está bien, pero mi hermana me cuenta todo lo que pasa en casa. Y por más que uno le explique a mi mamá que es normal que pasen estas cosas, que se hable tanto de uno, que tiene que entenderlo, que cada uno es libre de opinar y decir lo que quiera, es mi mamá. Y creo que a cualquier madre le pasa cuando hablan tanto de su hijo. Yo creo que es normal que se ponga mal, que se ponga triste. Yo sólo quiero cuidar a mi mamá y tenerla lo más pueda", agregó.
EN NUMEROS
Riquelme jugó apenas 37 partidos en la Selección mayor en casi nueve años desde su debut en noviembre de 1997. Debutó el 16 de noviembre de 1997, con Passarella como DT (1-1 vs. Colombia), cuando en el minuto 80 reemplazó a Marcelo Gallardo. Convirtió 8 goles, el más recordado se lo convirtió a Brasil en el estadio Monumental por las Eliminatorias para Alemania 2006. En total fueron 17 goles en 63 partidos en la selección mayor, con Passarella, Bielsa y Pekerman como entrenadores.
27 partidos jugó Riquelme en la selección juvenil. Marcó 9 goles. En Malasia 97, donde fue campeón, hizo 4 goles. 3 títulos sumó el volante, todos en los juveniles: sudaméricano y Mundial Sub 20 de 1997, y Toulón Sub 21 en 1998.
BASILE LO ESCUCHO Y RESPALDO SU DECISION
Antes de hacer el anuncio público, Riquelme llamó por teléfono a Basile y le comunicó la novedad. "Fue breve y me entendió; le agradecí su primera convocatoria. Le deseo lo mejor", explicó Román. "Me dijo que antes que el fútbol está la familia. Es un hombre muy derecho", agregó Riquelme. Basile, en San Pablo, prefirió no hablar pero se supo que lo apoyó y no intentó cambiarle la opinión.
