El “Colorado” llegó sorpresivamente a la sede de gobierno porteño para dialogar con Mauricio Macri luego de la frustrada reunión del viernes con los intendentes. Apremiados por el cierre de frentes, buscan una salida que aún no aparece. Sin embargo, el sanisidrense Posse ratificó el acuerdo en declaraciones radiales. El diputado propone internas y acercó las ofertas de De La Sota. El factor Massa también aparece como una esperanza para los macristas.
Francisco De Narváez llegó sorpresivamente a la Jefatura de Gobierno porteño para pedir una reunión con Mauricio Macri, quien lo recibió durante una hora pese a que no tenía previsto el encuentro en su agenda.
El diputado nacional llegó en una camioneta y entró a la sede de Bolívar 1. Algunos integrantes del PRO se fastidiaron porque advirtieron que estuvo “haciendo un show para los medios”, en relación a los periodistas apostados en la puerta de la sede cuando arribó el diputado nacional.
Luego del encuentro, De Narváez explicó: "Vine a ratificar personalmente lo que ayer hizo el gobernador de Córdoba, De La Sota, por teléfono". De acuerdo a la versión del colorado, el mandatario cordobés propuso que el PRO se sume a una alianza electoral "para ganarle al kirchnerismo" en octubre.
"Le ratifiqué la voluntad de armar un frente para ganarle a la señora presidente y ponerle un límite. Vine de manera espontánea y él me pidió un tiempo para analizar el tema con sus asesores", indicó De Narváez.
Jorge Macri, intendente de Vicente López, habría participado del encuentro durante algunos minutos. El jefe comunal fue uno de los que criticó la postura de De Narváez en la reunión del pasado sábado, donde no se pudo llegar a un acuerdo por una diferencia insalvable respecto a quién sería el apoderado del frente. En ese mitín también habían participado Gustavo Posse de San Isidro, y Jesús Cariglino de Malvinas Argentinas.
A horas del fin del plazo para inscribir alianzas electorales, De Narváez negocia con Macri un acuerdo en la provincia de Buenos Aires. En el PRO están convencidos de que lo mejor es "jugar solos" en la Ciudad de Buenos Aires y analizan los diferentes escenarios posibles en territorio bonaerense.
"Los tiempos se agotan y ante la falta de certezas tenemos que dar certidumbre", dijo De Narváez al retirarse. Lo concreto es que no se pudo avanzar en ningún acuerdo todavía. El tiempo apremia ya que los frentes electorales se pueden anotar hasta las 24 horas de este miércoles. Uno de los pedidos del diputado hoy fue que el Jefe de Gobierno al menos acepte ir a las primarias para definir lugares.
En la noche, el intendente de San Isidro Gustavo Posse ratificó la alianza con De Narváez. Fue a través de declaraciones radiales.
El factor Massa también es clave aquí. De Narváez llegó hoy a la sede porteña tras enterarse del encuentro del lunes entre Horacio Rodríguez Larreta y Sergio Massa. En el armado del gran frente opositor aún sueñan con cerrar con Massa. Jorge Macri, Gustavo Posse y Jesús Cariglino buscan acercar al tigrense cada uno a su manera.
QUÉ QUIERE CADA ESPACIO
Tanto Macri como De Narváez pidieron cosas difíciles. “Vos tenés que ir con el peronismo”, le dijo el “colorado” al líder del PRO. Hacía referencia al peronismo que está cerca de él, con José Manuel De La Sota, Hugo Moyano y La Juan Domingo que abarca a un sector del sciolismo.
De Narváez incluso propuso el nombre del frente: se llamaría “Unidos para la libertad” y, en caso de que se sume Moyano, “Unidos para la libertad y el trabajo”. También sugirió a Macri que si no hay acuerdo, el jefe de gobierno debe aceptar ir al menos a internas en las PASO para definir los puestos en las listas. “Lo tengo que analizar con mis asesores”, respondió Macri.
Además, intercedió por De la Sota y le pidió a Macri que baje la candidatura del ex árbitro Héctor Baldassi.
Para colmo, el PRO también tiene una serie de requisitos que De Narváez no está dispuesto a cumplir.
Esos requisitos fueron puestos sobre la mesa en la segunda de las reuniones que mantuvo el denarvaísmo con el macrismo. La de hoy fue la cuarta reunión. La tercera fue la semana pasada y también terminó mal, luego de que De Narváez dijera que quería colocar al apoderado del frente.
El PRO pidió un lugar en la lista de diputados para Soledad Martínez (que responde a Jorge Macri), Gladys González (impulsada por Rodríguez Larreta y el propio Macri) y Carlos Melconian o Christian Gribaudo.
Además pidió renovar sus legisladores provinciales en la Primera y Segunda Sección; un lugar para Emilio Monzó en la Cuarta, como una manera de salir del gabinete de Macri para volver a la Legislatura bonaerense; uno para Eduardo “Lalo” Ramos en la Quinta; uno para Leandro Ginóbili en la Sexta y renovar la banca que deja Julio Garro en la Octava.
Ahora, Macri está dispuesto a ir solo tanto en Capital como en la provincia. Sus influyentes asesores Marcos Peña y Jaime Durán Barba le dicen que antes de que el PRO vaya solo en la provincia, es preferible ni competir.
El único acuerdo visible es el de De Narváez con los intendentes Jorge Macri, Jesús Cariglino y Gustavo Posse.
