El manager le dio su apoyo al técnico y rechazó los rumores de una ruptura en la relación entre ambos. "Carlos es mi amigo. Si me tengo que pelear con él por el fútbol, prefiero irme a mi casa", aseguró.
El mundo boquense se desayunó esta mañana con los rumores sobre un posible cortocircuito entre Carlos Bianchi y Carlos Ischia. Ese fue el verdadero motivo de la improvisada conferencia que propuso el Virrey, quien arribó a la sala de prensa con cara de pocos amigos. "Buenos días, los reuní para aclarar ciertas cosas...", arrancó el manager de Boca.
Y siguió: "Uno nota que hay cierta predisposición para provocar problemas donde no existen. Entonces es mejor aclararlo porque sino se confunden ustedes, la gente y tal vez tratan de que nos confundamos nosotros".
"Sabemos que tenemos problemas, pero creo que algunos quieren crear problemas donde no existen, y eso no es bueno", continuó el monólogo. Y, entonces, llegó el respaldo: "Carlos Ischia es mi amigo y si me tengo que pelear con él por el fútbol prefiero irme a mi casa. Nuestra amistad nació en 1980, cuando él se fracturó el tobillo. A partir de ahí tuvimos una relación cercana".
"Soy amigo de Carlos (Ischia) y sabemos cómo es la situación. Estamos primeros en la Copa, y podemos terminar en se lugar, o segundos, o terceros o cuartos... Creo que muchos quisieran estar donde estamos. En el Clausura no estamos bien. Pero también sabemos que nuestra meta no era el campeonato", explicó Bianchi.
Luego, siempre en una especie de monólogo, analizó: "Carlos (Ischia) salio campeón hace cuatro meses. Por eso no comprendo cierta animosidad contra el cuerpo técnico y el mismo plantel que fueron campeones".
"Hay muchos que desearían que yo no esté acá. A mi me contrataron para hacer un trabajo y lo voy a tratar de llevar a cabo hasta el 2011. Puedo ser útil para Boca, como creo que lo fui en estos primeros cuatro meses como manager", dijo.
Cuando le preguntaron si hablaba de fútbol con su amigo Ischia, respondió: "De fútbol hablamos poco, lo justo", y enseguida aclaró que no discutió con el técnico de Boca luego de la derrota ante Deportivo Cuenca, en Ecuador.
"Nunca le pregunté la formación del equipo antes de un partido en cuatro meses. Tengo que dejarlo tranquilo. Dejemos trabajar a la gente que está trabajando. Carlos (Ischia) tiene un contrato y Boca se lo va a respetar. Y yo no me voy a meter en su trabajo", aseguró.
Sobre su función como manager y su futuro como entrenador, explicó: "Hoy dirijo el departamento de fútbol, no sé que puede pasar mañana. Soy el menos indicado para decir si cumplí mi trabajo. Le dedico más tiempo hoy que cuando era director técnico. Le encuentro un cierto placer y creo que las cosas que estamos haciendo las estamos haciendo bien".
Ante la ola de lesionados (13 en total) que tiene el plantel, ¿habrá refuerzos? Bianchi dio la respuesta y dejó bien en claro que es su amigo el que tiene que decidir. "Mientras Carlos no me pida nada seguiremos con el mismo plantel".
