Tiene 75 años, no registra antecedentes en el mundo cripto y figura como jubilado desde 2015. Sin embargo, una billetera vinculada a su nombre recibió dos transferencias millonarias enviadas por Hayden Davis y hoy está bajo investigación judicial.
Hasta quedar involucrado en la causa por la criptomoneda $LIBRA, Orlando Rodolfo Mellino no era más que un nombre en los registros. Tiene 75 años, percibe una jubilación desde 2015 y no tiene antecedentes en empresas tecnológicas, financieras ni en el ecosistema digital. Aun así, una wallet atribuida a su nombre recibió más de un millón de dólares semanas antes del lanzamiento del token.
El dato que lo colocó en el centro del expediente es concreto: dos transferencias de 507.500 dólares cada una, realizadas el 30 y el 31 de enero de 2025 por el empresario estadounidense Hayden Mark Davis, señalado como creador de $LIBRA y demandado por estafa en tribunales de Nueva York. El dinero fue reenviado rápidamente a otras direcciones que todavía están bajo análisis. Según estiman los investigadores, por esa billetera habrían circulado cerca de seis millones de dólares.
Los registros fiscales muestran que Mellino tuvo poca actividad económica y que su última declaración estuvo vinculada a rubros gastronómicos, como expendedor de pizzas y bebidas. Incluso declaró como domicilio fiscal una dirección en Tigre cuya numeración no existe y que corresponde a una manzana donde funciona un local de comida rápida. Su única participación societaria detectada fue durante siete meses de 2023, cuando integró la gerencia de una firma logística.

Ese contraste es uno de los puntos que más llama la atención en la causa. En el expediente también aparece Camilo Rodríguez Blanco, un operador con inserción en el ecosistema cripto, lo que acentúa las diferencias de perfil.
El juez, Marcelo Martínez de Giorgi, ordenó congelar sus bienes y activos financieros, mientras que el fiscal, Eduardo Taiano, lo investiga como partícipe secundario, bajo la hipótesis de que la wallet pudo haber funcionado como una “rampa de salida” hacia el beneficiario final de los fondos, una operatoria habitual en esquemas de triangulación o lavado. La principal incógnita es si Mellino actuó como intermediario consciente o como prestanombre.
El contexto en el que se produjeron las transferencias también es clave: el 30 de enero de 2025 Davis firmó un acuerdo confidencial para asesorar tecnológicamente al Gobierno argentino en blockchain e inteligencia artificial. Quince días después se lanzó $LIBRA, que fue promocionada, registró una fuerte suba inicial y luego se desplomó, generando pérdidas y denuncias.
Hasta ahora, lo único confirmado es que Mellino carece de antecedentes en el mundo cripto y recibió más de un millón de dólares que luego fueron transferidos a otras cuentas. Cómo y por qué su nombre quedó asociado a esos movimientos millonarios es lo que la Justicia intenta determinar.
