El empresario aeronáutico quedó en el centro de la polémica ya que las valijas se trasladaron en uno de sus aviones.
El nombre de Leandro Scatturice irrumpió en la escena pública tras una investigación judicial que reveló que diez valijas ingresaron al país sin pasar por controles aduaneros, en un vuelo privado de su propiedad. El caso, que involucra posibles delitos de contrabando y tráfico de influencias, sacude al Gobierno de Javier Milei por los vínculos del empresario con altos funcionarios y figuras internacionales.
El 26 de febrero de 2025, un jet privado Bombardier Global 5000 aterrizó en Aeroparque con Laura Belén Arrieta como única pasajera visible. Las cámaras de seguridad mostraron que el equipaje —diez valijas en total— fue trasladado sin pasar por los escáneres de Aduana. La fiscalía sostiene que hubo un “paso exclusivo” habilitado por personal aduanero, lo que contradice la versión oficial del Gobierno.
Leandro Scatturice es un empresario con fuertes vínculos con el poder político en Argentina. Dueño de Flybondi, a través de la firma Royal Class, tuvo una primera aparición pública sobre el final del gobierno de Cristina Kirchner, cuando su empresa, C3 Consultings, quedó involucrada en una investigación por espionaje en el marco de la interna de la SIDE entre Antonio «Jaime» Stiuso y Fernando Pocino.
Scatturice, se convirtió en el último año en un asesor importante para Santiago Caputo. Su influencia se hizo evidente cuando recomendó a Andrés Vázquez para comandar la DGI y también al encabezar, desde Miami, la organización de la versión argentina de la Conferencia de Acción Política Conservadora, conocida como CPAC.

Radicado en Miami, con vínculos empresariales y políticos en Estados Unidos y Argentina hoy es investigado por el el Ministerio Público Fiscal y la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) en una causa que incluye: Posible contrabando e infracción aduanera, Falsedad en registros migratorios, ya que el avión declaró salir de Fort Lauderdale pero partió de Opa-locka y luego voló a París y una presunta colaboración de funcionarios para evitar controles, incluyendo gestos de aprobación entre agentes y la pasajera captados por cámaras.
Scatturice no fue imputado, pero su cercanía con el Gobierno y su rol como nexo entre Milei y la CPAC lo colocan en el centro de una trama que mezcla negocios, política y diplomacia. El diputado Maximiliano Ferraro presentó pedidos de informes y denunció que el Ejecutivo intentó ocultar información clave sobre el vuelo y sus pasajeros.
