Los referentes cristinistas ya bajaron la línea para pedirle a CFK que presida el Partido Justicialista Nacional. Sin dudas, al ser una movida iniciada por La Cámpora, ella maneja los hilos. ¿Lo hace para presentarse o busca un renunciamiento histórico para potenciar a otro candidato?
Hace algunas semanas, el Intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, comenzó a dar declaraciones pidiendo que Cristina Fernández de Kirchner presida el Partido Justicialista Nacional. Las manifestaciones del jefe comunal -ultra K- no sorprendieron, ni tampoco levantaron sospechas de que hubiera intencionalidad de la ex Presidenta detrás.
Sin embargo, ayer jueves a las 18:00, el Senador Nacional Eduardo ‘Wado’ De Pedro, realizó un posteo en sus redes sociales con el mismo pedido. Tras eso, los referentes kirchneristas salieron en manada a pedir por Cristina.
Esto no es casual, ya que responde al modus operandi de La Cámpora (organización a la que pertenece De Pedro). En dicho modo, se instala una consigna y esta baja a dirigentes afines y luego a las bases militantes, con flyers y frases preinstaladas. Eso está pasando con el pedido de que CFK presida el PJ.
A Wado le siguieron todos los camporistas: Mayra Mendoza (Int. de Quilmes), Damián Selci (Int. de Hurlingham), Julián Álvarez (Int. de Lanús), Facundo Tignanelli (Jefe Bancada UxP en Diputados PBA), Tomás Ledezma (Diputado Nacional), Nicolás Kreplak (Ministro de Salud PBA), Lucía Cámpora, entre otros.
Luego, llegó el turno de los aliados del kirchnerismo que representa Máximo Kirchner: Juliana Di Tullio (Senadora Nacional), Teresa García (Jefa de Bloque UxP en Senadores PBA), Oscar Parrilli (Senador Nacional), Gastón Granados (Int. de Ezeiza), Federico Otermín (Int. de Lomas de Zamora), Nicolás Mantegazza (Int. de San Vicente), entre otros.
Así, esta red de mensajes llegó a la militancia kirchnerista, esa que en la Provincia de Buenos Aires acompaña a Máximo Kirchner en su interna con Axel Kicillof. Si bien es obvio, cabe resaltar que el kicillofismo no subscribió al operativo clamor, si bien algunas bases militantes no resistieron al llamado de la abeja reina y realizaron algún posteo afín.
¿QUÉ HAY DETRÁS?
Otra característica central de este modus operandi camporista, es que dichas acciones no se realizan sin el visto bueno de Cristina. Tal como ocurrió en el operativo clamor para pedir que sea candidata a Presidenta en 2023, la ex mandataria recibe un llamado o diagrama con su hijo y su circulo rojo estas movidas antes de ser ejecutadas.
Así, teniendo en cuenta el antecedente del pedido de candidatura en 2023, cabe preguntarse si en serio Cristina quiere ser Presidenta del Partido Justicialista, o si busca hacer un renunciamiento histórico para potenciar a otro candidato. Esta es la pregunta que también se hace Axel Kicillof y su espacio en la gobernación bonaerense, ya que el mandatario provincial estaba trabajando bajo la mesa para que Ricardo Quintela sea el candidato.
Sin embargo, desde la gobernación hacen números y saben que, tras la afilicación masiva al Partido Justicialista que hizo La Cámpora en 2022, los votos no le dan a ningún referente para enfrentar a Cristina Fernández de Kirchner. Por este motivo, el kicillofismo aún no impulsa abiertamente a otro candidato, con el miedo latente de que Cristina diga «vos sabes que sí», y acepte la candidatura proclamada por una gran porción del movimiento.
En ese sentido, este sábado será la primera aparición pública de Máximo Kirchner tras el pedido del cristinismo. Estará en Monte Hermoso junto a dirigentes justicialistas del interior de la Provincia de Buenos Aires, con el objetivo de mostrar fuerza frente a la interna del peronismo bonaerense con Axel Kicillof.
Sin embargo, el encuentro podría tener un doble objetivo, ya que los presentes, encabezados por el Presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia, Alejandro Dichiara, no tendrían problema en realizar una manifestación a favor de que Cristina presida el PJ Nacional.
El posteo de De Pedro de ayer, fue el primer movimiento de Cristina en el tablero de ajedrez. En lugar de mover un peón, eligió largar con el caballo. Sin embargo, faltan mover varias fichas aún para ver si las intenciones de la ex Presidenta son tomar el lugar aclamado, o si realizará un enroque. La espera no será larga, ya que el reloj del juego marca que el 19 de octubre es el cierre de listas, para unas elecciones que serán el 17 de noviembre.
