El documento fundacional de la Alianza subraya el impacto de la pandemia y el cambio climático en la pobreza, dos items a los que el Gobierno nacional critica en cada oportunidad que puede.
Al día 1 de la Cumbre del G20 organizado en Río de Janeiro, el presidente argentino, Javier Milei llegaba como una voz disonante respecto de los acuerdos multilaterales que van en línea con la Agenda 2030, una propuesta continuamente criticada por el Gobierno argentino. A pesar de que en principio no la iba a firmar, luego de una serie de negociaciones, Argentina se plegó a la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, un programa propulsado por Lula, al que Milei se limitó a criticarla desde su alocución.
La Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza es un programa que busca erradicar la pobreza extrema con vistas al 2030, la misma nuclea a 148 miembros fundadores, incluidos 82 países, la Unión Africana, la Unión Europea, 24 organizaciones internacionales, 9 instituciones financieras internacionales y 31 entidades sin ánimo de lucro y organizaciones no gubernamentales.
En estos términos internacionales, de los 19 miembros del G20, todos firmaron la propuesta, incluida Argentina que a pesar de tener actualmente una agenda totalmente contraria a los valores impulsados desde el documento, en el que se incluyen políticas de asistencia social, transferencia de ingresos mediante el impuesto a los ricos, se plegó pero bajo las leyes del mercado.
Javier Milei afirmó que su combate al hambre y la pobreza lo realizará a través de reformas de mercado que implican un paso al costado del Estado como las que aplica su gobierno.
«La entrada de Argentina refuerza la dimensión global de esta iniciativa, pone de manifiesto el compromiso de las Américas de hacerles frente a los desafíos que traen consigo la desigualdad, el hambre y la pobreza extrema», expresaron desde el G20 luego del apoyo de Milei.
Al anunciar la creación de la Alianza Global, Lula subrayó que el hambre y la pobreza no son resultado de la escasez o de fenómenos naturales.
«El hambre es producto de decisiones políticas que perpetúan la explosión de una gran parte de la humanidad. El G20 representa el 85 por ciento de los 110 billones de dólares del PIB (Producto Interno Bruto) mundial. También representa el 75 por ciento de los 32 billones de dólares del comercio de bienes y servicios, y dos tercios de los 8.000 millones de habitantes del planeta Tierra», apuntó.
Durante la Cumbre de Nueva Delhi en 2023, Lula había anunciado la creación de un grupo de trabajo para el establecimiento de la Alianza Global, con el compromiso de revertir el retroceso en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 1 (erradicación de la pobreza) y 2 (hambre cero y agricultura sostenible).
El documento fundacional de la Alianza subraya el impacto de la pandemia, el cambio climático, las crisis económicas y los conflictos, así como el aumento de la pobreza extrema y la inseguridad alimentaria, que afecta en especial a mujeres, niños y países más vulnerables.
