El ministro de Defensa criticó las protestas de gendarmes y prefectos; aseguró que hubo infiltrados que no exigían solamente mejoras salariales.
Luego de que las protestas salariales de gendarmes y prefectos fueran aplacadas a principios de esta semana, el ministro de Defensa de la Nación, Arturo Puricelli, defendió las medidas anunciadas por el Gobierno y aseguró que "los sueldos de las Fuerzas Armadas y de seguridad son razonables".
En declaraciones a Radio Mitre Córdoba, Puricelli dijo que los sueldos van en concordancia con "la realidad económica" del país. Además, afirmó que en las protestas que cientos de oficiales llevaron a cabo en últimos días se infiltraron personas que "manifestó por otros objetivos que no eran salariales".
El ministro dijo no entender las razones de los reclamos. "El decreto 1307/12 beneficia a los retirados que protestaban justamente por una medida que los ha beneficiado más que nunca en los últimos 20 años", subrayó.
El pasado martes 2 de octubre, los oficiales de Prefectura y Gendarmería se encontraron severos recortes en sus recibos de sueldo. Hubo quienes denunciaron sufrir una disminución de hasta el 70 por ciento.
Eso motivó un reclamo desde ambas fuerzas que obligó al Gobierno a dar marcha atrás al decreto presidencial 1307/12, que había sido firmado por la presidenta Cristina Kirchner.
La protesta se extendió hasta el martes de esta semana, cuando el Gobierno había prometido anunciar medidas concretas para aplacar la crisis que se desató.
Desde la Casa Rosada, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, ofrecieron una conferencia donde negaron la posibilidad de otorgar los aumentos exigidos. Prometieron que se aplicarán cuatro tipos de suplementos para que ningún prefecto o gendarme cobre menos que el mes anterior.
La queja de los uniformados llegó a su fin luego de que se desplazara del cargo a Raúl Garré, hermano de la ministra de Seguridad Nilda Garré y jefe de gabinete en dicha cartera. El funcionario habría sido el autor del decreto de la discordia.
Esas no fueron las únicas consecuencias puertas adentro del Gobierno que generaron las protestas. Desde Balcarce 50 se enviaron advertencias a los jefes de las fuerzas y se sancionó a veinte efectivos por convocar a las protestas. Hasta se intervino el área administrativa del Ministerio de Seguridad por parte de Economía.
FUENTE: La Nación
