El Gobierno reforzó el Operativo Centinela en el Conurbano, pero la cantidad de gendarmes que recibe cada distrito depende del color político de su intendente. Al no haber diálogo entre Nación y los jefes comunales massistas, los efectivos no son colocados en las zonas calientes. Denuncian que los gendarmes viven en condiciones precarias y que su patrullaje será hasta las elecciones de octubre.
Desde la semana pasada, el gobierno volvió a colocar gendarmes en las zonas más “calientes” del conurbano para combatir la inseguridad. Pero esta medida, a la que difícilmente los intendentes y la oposición se le ocurriría criticar, ya trajo reclamos de todo tipo. Desde la zona del municipio que patrullan los efectivos, los distritos que fueron priorizados por el gobierno según el color político del jefe comunal, hasta las condiciones en las que viven los gendarmes y el plazo de finalización del plan.
Tal como ocurre con el envió de fondos coparticipables desde Nación y la adjudicación de obra pública, los municipios gobernados por el Frente para la Victoria fueron prioridad. Los distritos no alineados a la Casa Rosada advierten que recibieron menos efectivos, o ninguno, y que no existe la coordinación entre la comuna y la fuerza nacional para maximizar los esfuerzos.
Por su color político, las zonas norte y oeste fueron las más perjudicadas. Allí radican la mayoría de los jefes comunales del Frente Renovador, espacio que lidera el tigrense Sergio Massa.
Por ejemplo: en Lomas de Zamora, del candidato K Martín Insaurralde, fueron asignados 400 gendarmes, en Lanús 300, en Esteban Echeverría 200 y en La Matanza, el más grande del conurbano, 600. Todos son administrados por el kirchnerismo. En San Martín, donde gobierna el massista Gabriel Katopodis, se aguardaban mucho más que los 100 efectivos enviados, teniendo en cuenta su densidad poblacional.
José C. Paz, San Miguel y Malvinas Argentinas son distritos vecinos. Pero no corrieron la misma suerte. En el primero, llegaron 200 gendarmes. José C. Paz es uno de los distritos que, históricamente gobernado por el kirchnerismo, logró un revés importante en las elecciones primarias. En San Miguel, del massista Joaquín de la Torre, bajaron solamente 20 efectivos que –denuncian desde la comuna– patrullan dos o tres días a la semana y abarcan las zonas menos afectadas por la inseguridad donde ya hay predominio de las patrullas municipales.
Por su parte, desde el Ejecutivo de Malvinas Argentinas denuncian que ni siquiera recibieron la comunicación oficial del envío de la fuerza.
A metros de allí, los kirchneristas Morón, Ituzaingó y Tres de Febrero recibieron entre 150 y 200 gendarmes cada uno, mientras que en Hurlingham, del massista Luis Acuña, solamente hay 70.
La falta de diálogo de Nación con los intendentes de la zona norte del conurbano trae como consecuencia la poca cobertura de las zonas más calientes de cada distrito. “Acá sólo hubo seis efectivos en el Paseo de la Costa, que es una de las zonas con más vigilancias del partido”, afirmaron las autoridades de Vicente López. “Nosotros vimos a través de nuestra central de monitoreo que bajaban gendarmes de camionetas en el centro de San Isidro. Pero no nos llamó nadie. Normalmente hay que cuidar más las periferias que los centros, pero en este caso sólo están en el centro de una de las cinco localidades”, ilustró Gustavo Posse, intendente de San Isidro.
““No hemos recibido los gendarmes que anunció el Gobierno Nacional y tampoco alguna información sobre cuándo llegarían. Esperamos que los envíen porque aportarían mucho a mejorar la seguridad. Desde el Municipio estamos haciendo un esfuerzo muy grande para mejorar la seguridad, que el propio ministro Granados ha destacado públicamente”, agregó su par de Vicente López, Jorge Macri.
En San Martín, Katopodis resaltó: “Necesitamos aumentar la cantidad de gendarmes y coordinar una distribución más inteligente de las fuerzas de seguridad en San Martín. Los intendentes somos los que mejor conocemos los lugares de mayor inseguridad, por eso es llamativo que no nos hayan llamado para acordar y disponer de manera más eficiente la presencia de los gendarmes en los barrios”.
LOS GENDARMES, SÓLO HASTA LAS ELECCIONES
Un comunicado oficial enviado por Gendarmería confirmó que el Operativo Centinela que anunciaron Alberto Puricelli y Sergio Berni para enviar 4500 gendarmes a custodiar el Conurbano será sólo hasta las elecciones de octubre.
“La operatividad de Gendarmería Nacional en el territorio provincial no se verá afectada por la asignación de efectivos al Operativo Centinela”, asegura el comunicado oficial. Así se lo hizo saber hoy el segundo jefe de la Agrupación XIV “Chubut” de la fuerza, Adalberto Giménez, al secretario de Seguridad y Justicia de la Provincia, José Glinski, durante un encuentro mantenido en Rawson, del cual también participó el jefe de la Policía del Chubut, Luis Buttazzi.
“El desplazamiento es temporal, es decir va durar 45 días y nosotros quedamos con nuestra reserva y otros gendarmes que trabajan permanentemente y vamos a seguir trabajando normalmente”, agregó Giménez.
LAS CONDICIONES DE VIDA DE LOS GENDARMES
“Nuestros camaradas carecen de chalecos antibalas acordes para cumplir con su peligrosa misión, que los viáticos prometidos no llegan en tiempo y forma, y que es muy difícil alquilar lugares por 45 días”, alertó el ex vocero de Gendarmería, Raúl Mazza, que fue desplazado como suboficial luego de encabezar los reclamos salariales el año pasado. “La Gendarmería les ordena alquilar para dormir en un lugar determinado, pero a muchos le piden tres meses de alquiler y pago por adelantado, por eso optar por dormir en pasillos o en las patrullas”, agregó.
