Con mucha personalidad y la sangre charrúa que los caracteriza el equipo de Óscar Washington Tabárez le ganó 1-0 a Italia. Ya están en octavos luego de superar el grupo de la muerte.
Sí, fue Diego Godín, el defensa central uruguayo que tiene piernas como si fueran alas y una cabeza que vale oro. (Vea las mejores imágenes del partido entre Uruguay e Italia.)
Sí, fue el mismo jugador que anotó el gol del título del Atlético de Madrid en la Liga de España, el que este martes en "La batalla de Natal" marcó el que clasificó a los charrúas a octavos de final del Mundial-2014 y de pasó eliminó a una decepcionante Italia. (Reviva la crónica interactiva del juego).
Sí, también fue de cabeza y tras un tiro de esquina, aunque esta vez en el arco sur del estadio Arena das Dunas y a los 35 minutos del segundo tiempo.
Sí, fue el mismo compañero de Falcao en el Atlético hace un par de temporadas. Diego Godín, con su gol, tiene vivo a Uruguay, que debe ser el rival de Colombia en octavos de final si la "Tricolor", en un rato, vence o empata frente a Japón.
Primer tiempo italiano
La posesión de la pelota esta vez refleja de manera fiel lo que pasó en primer tiempo y el porqué del 0-0 en el marcador: Italia tuvo el 58% y Uruguay, el 42%.
El equipo charrúa, que necesitaba ganar el partido como única opción de seguir vivo en el Mundial, jugó agazapado, al contragolpe, al error del rival. Los "azzurris", acostumbrados por tradición a jugar así, no supieron qué hacer al ataque y se movieron a un ritmo más bien lento en el que Andrea Pirlo, libre por toda la cancha, manejaba todos los hilos.
Se notó demasiado respeto entre ambos oponentes, dos campeones del mundo que no querían perder ni cometer errores que les costara la eliminación. Italia tenía el balón pese a plantear un 3-5-2 que fue un 5-3-2 cuando lo atacaban, mientras Uruguay propuso su clásico 4-4-2 en el que pocos espacios encontró, porque tampoco los buscó.
Sin embargo, la única opción de gol de la primera parte fue uruguaya y con dos titanes frente a frente: Luis Suárez y Gianluigi Buffon. Ganó el arquero, que le achicó de forma magistral el ángulo de tiro al goleador en los 5,50 metros, mientras los 45 mil espectadores se paraban de las sillas para apreciar el desenlace de la jugada.
La otra acción que se destacó en el periodo inicial fue protagonizada por el siempre polémico Mario Balotelli, quien saltó sobre un uruguayo y lo empujó en la cabeza con los pies, por lo que fue amonestado y no podrá jugar el próximo partido de la "azzurri" en este Mundial. Por lo demás, el atacante tuvo una presentación mediocre.
Segundo tiempo uruguayo
La segunda parte tuvo un comienzo igual que la primera. Italia con la pelota, pero sin claridad para ir al ataque, y Uruguay esperando en el contragolpe, aunque con una actitud más decidida para ir por el triunfo.
El partido, sin embargo, cambió notablemente a los 14 minutos, cuando Claudio Marchisio fue expulsado con tarjeta roja directa por un patadón sobre Arévalo Ríos. Entonces, con diez jugadores, Italia no supo ni pudo frenar a Uruguay, que a pura garra más que con un juego brillante, inclinó la cancha a su favor.
Así fue, pese a que Italia ya tenía en el campo a Antonio Cassano y a Thiago Motta. Pero los uruguayos corrieron más por los costados y se fueron decididos por el gol, que llegó, como ya se dijo, a los 35 minutos con ese salto de Godín, el de las piernas que parecen alas y la cabeza que vale oro.
¡Goooooooooooooollllllllllllllllll! Así, por un minuto de gloria que parece eterno, cantaron los uruguayos en el estadio. Después, esas fieras de jugadores vestidos de blanco esta vez, esos charrúas que dejan el alma en cada partido de un Mundial, se hicieron invencibles y se vieron gigantes, avisándole a Colombia que tendrá un durísimo duelo en octavos, así Italia haya sido al final solo nombre y cuatro títulos mundiales, pero poco y nada de fútbol.
