El ejecutivo nacional avanza contra la salud y planea desmantelar el programa destinado a la lucha contra las enfermedades de transmisión sexual.
En las últimas horas se conoció a través de Fundación GEP, el drástico recorte que sufrirá el Programa 22 en el Presupuesto nacional para el 2026. Según indica la organización, se prevé un ajuste del 38% de su partida, lo que pone en riesgo miles de tratamientos contra el VIH y otras ITS.
El programa 22 se ejecuta a través de la Dirección de Respuesta al VIH, ITS, Hepatitis Virales y Tuberculosis, que articula con hospitales, centros de salud y organizaciones sociales en todo el país. Sin embargo, el mencionado recorte pone en riesgo el tratamiento contra el VIH y contra la tuberculosis: cerca de 3000 personas quedarían sin atención.
Según la Fundación GEP, este ajuste “consolida el abandono estatal de miles de personas que dependen del sistema público para acceder a diagnóstico, tratamiento y prevención”, y contradice la Ley Nacional 27.675, que establece el derecho a la atención integral frente al VIH y otras ITS.
Cabe destacar que el objetivo del programa es garantizar el acceso a políticas públicas de salud para enfrentar enfermedades como el VIH, las hepatitis virales, la tuberculosis y otras ITS, mediante: la prevención, con campañas, distribución de preservativos, profilaxis previa a la exposición (PrEP), vacunación; diagnósticos y tratamientos especializados con la provisión de medicamentos antirretrovirales, antibióticos, antivirales y atención médica especializada.
Respecto del PrEP, la Organización Mundial de la Salud resalta su importancia en sus redes y páginas oficiales: “Desde septiembre de 2015, la OMS recomienda que a las personas con alto riesgo de infección por VIH se les ofrezca la profilaxis preexposición (PrEP). Es altamente eficaz para prevenir el VIH cuando se usa según las indicaciones.”
«La PrEP no reemplaza al preservativo ni a otras medidas. Es parte de la prevención combinada, que incluye el uso del condón, el testeo regular y la vacunación contra hepatitis B y VPH. Es una opción más, no la única», indicó la Fundación Huésped por su parte.
