El Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, que Estados Unidos firmó pero no ratificó, ha sido respetado desde su adopción por todos los países que poseen armas nucleares, siendo Corea del Norte la única excepción.
Al salir de la reunión con su par chino, Trump conversó con un grupo de periodistas, antes de subirse a su avión que lo devolvería a Estados Unidos. En este momento, amplió sus declaraciones sobre las armas nucleares. «Los veo haciéndose pruebas y pienso: bueno, si ellos van a hacerse pruebas, supongo que nosotros también tenemos que hacelas”, sostuvo el presidente norteamericano.
Por último, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, criticó duramente el anuncio de Trump, afirmando en un comunicado que “los riesgos nucleares actuales ya son alarmantemente altos”. “Nunca debemos olvidar el desastroso legado de más de 2.000 ensayos de armas nucleares realizados en los últimos 80 años”, dijo Guterres.
