El intendente de San Isidro dio una conferencia de prensa en la que le quitó toda responsabilidad a su municipio: "Por ley, no nos podíamos meter en el área docente". Además, calificó como “delincuentes” a los responsables de los maltratos. Avisó que la investigación avanza y se reunió con los padres de los niños.
Dos días después de que se conocieran los maltratos sufridos por chicos (menores de tres años) en el jardín maternal Tribilín de San Isidro, el que salió a dar la cara y dejó su parecer fue el intendente local, Gustavo Posse. En el marco de una conferencia de prensa, el jefe comunal cargó contra los responsables del establecimiento.
"Estamos indignados, sensibilizados. No sólo se trata de establecer un jardín de infantes sin autorización para funcionar como negocio ni nada por el estilo, sino de engañar a los padres de los chicos, al municipio y a la provincia", declaró el mandamás local.
Acerca de la responsabilidad por que la institución funcionara como tal -pese a que se reconoció desde distintas áreas que no tenía ningún tipo de habilitación-, Posse desligó a su administración: “La ley impide que los municipios puedan intervenir en el área docente".
"En estos casos, el único autorizado para actuar es el Ministerio de Educación de cada provincia”, agregó el intendente, quien tampoco quiso cargar las tintas contra el gobierno bonaerense. Pero remarcó: “Nosotros no somos responsables de que el jardín haya seguido funcionando, ni los padres de haber sido sometidos a un engaño".
Por último, consultado por el desarrollo judicial del tema, aseguró: “La Justicia está reuniendo las pruebas para decir, como pensamos nosotros, que las personas que llevaban adelante esto de manera irregular son delincuentes y pueden tener patologías que los vuelve peligrosos". En las últimas horas, la propiedad fue allanada.
REUNION CON LOS FAMILIARES
Posse se reunió con los padres de niños que concurrían al jardín maternal. Sostuvo un encuentro de alrededor de dos horas para evaluar el trabajo en conjunto que vienen realizando desde el viernes pasado, cuando se presentó la denuncia contra docentes del jardín.
El Intendente de San Isidro desgranó cómo se sucedieron los hechos a partir de la denuncia de los padres que, acompañados por la Municipalidad y con las pruebas de los maltratos en su poder, se presentaron ante la Justicia el pasado viernes 1. “Se estableció un engaño, un ardid, para que durante años funcionara este establecimiento de manera irregular. Fueron engañados padres, municipio, provincia, y todo esto desembocó en el maltrato de niños”, dijo.
Posse destacó que la Justicia, “respondió de manera inmediata”. Y reiteró que "el Municipio no tiene poder de policía para inspeccionar el funcionamiento de los establecimientos escolares, ya que la Ley de Educación Provincial le impide intervenir en áreas docentes".
“Los padres comenzaron a reunirse con especialistas del Centro de Estimulación Temprana, para que los niños puedan recibir la atención adecuada de los mejores profesionales. El Municipio acogerá en los propios jardines a los chicos; ninguno quedará sin lugar”, prometió.

