Nos habían dicho que había que abrirse al mundo, que estábamos aislados, pero ya lo logramos. Ahora hemos cobrado visibilidad junto a Islandia, Ucrania, Azerbaiyán, Ghana, Sudán y Guinea. ¡Vamos Argentina! No hay diario en el mundo que no hable de nuestro presidente.
Por Alfredo Mason
Nos habían dicho que había que abrirse al mundo, que estábamos aislados, pero ya lo logramos. Ahora hemos cobrado visibilidad junto a Islandia, Ucrania, Azerbaiyán, Ghana, Sudán y Guinea. ¡Vamos Argentina! No hay diario en el mundo que no hable de nuestro presidente, está en El País de España (6.4.2016), en The Guardian de Gran Bretaña (5.4.2016), en The New York Times de los Estados Unidos (4.4.2016), en el Süddeutsche Zeitung de Alemania (3.4.2016), en Le Monde de Francia (3.4.2016) y hasta habla de él la flemática BBC (5.4.2016).
¿Qué dicen? Que aparece como Director y Vicepresidente de la empresa Fleg Trading, radicada en Bahamas, uno de los muchos paraísos fiscales existentes, a esas empresas se las denomina «offshore», las cuales son creadas fuera del país donde viven sus dueños u operan pero se fija como lugar de residencia los llamados paraísos fiscales, territorios donde nadie pregunta quienes son, de donde sacaron el dinero ni que hacen con ello. ¿Qué consecuencias tienen la existencia de las offshore? Que, por ejemplo, los impuestos que se deberían pagar en Argentina para que tengamos mejor servicio de salud, se le paguen mejor a los educadores, se pueda realizar investigación, aumentar las jubilaciones y pagar mejor a la policía… quedan en Bahamas. Eso sí, si sos un trabajador vas a tener que seguir pagando durante todo el 2016 el impuesto a las ganancias.
La constitución de estas empresas no es ilegal, lo que no es confesable es la intención por lo cual se las constituye. No solo se evaden impuestos, también se oculta patrimonio y se «lava» dinero de procedencia oculta. A eso se dedicaba el estudio Mossack Fonseca de Panamá, muy prestigioso en ese ambiente, de donde se obtuvo una cantidad de información enorme que involucra distintos personajes de trascendencia mundial. Esa información fue enviada al diario Süddeutsche Zeitung, el cual la compartió con The International Consortium of Investigative Journalists, asociación que reúne a periodistas de investigación, quienes desentrañaron la información que conforman 11.5 millones de documentos.
Allí aparecen ligados al estudio de los abogados panameños bancos como la Unión de Bancos Suizos (UBS) y el Hong Kong and Shanghai Banking Corporation (HSBC), los cuales tienen una larga tradición en transacciones rayanas en la ilegitimidad, como la fuga de capitales.
Es interesante ver los periódicos a los que no se puede tachar de «periodismo militante», como The Guardian, el cual sostiene que los documentos demuestran las miles de maneras en las que los ricos pueden explotar los regímenes fiscales en el extranjero. Pero aquí, en nuestro país lo más importante era que está involucrado el padre de Lionel Messi, seguramente por modestia, nuestro presidente le restó importancia a su participación. Claro, no es la opinión del The New York Times, quien sostiene que el caso del presidente argentino Mauricio Macri representa una de las acusaciones más graves reveladas por la investigación denominada Panamá Papers.
El jefe de Gabinete Marcos Peña, el ministro de Justicia Germán Garavano y la ministro de Seguridad Patricia Bullrich aclararon que hay confusión en la información, el Presidente no tiene ni cuentas ni activos no declarados ni en Panamá ni en otro lugar. Es más, la vicepresidente de la Nación, Gabriela Michetti contó que ante su pregunta, el propio Macri le dijera: Es una sociedad que armó mi viejo en la cual somos directores mi hermano Mariano y yo. Se armó en el año 1998 y nunca tuvo movimiento, lo cual nos produce una serie de interrogantes: ¿para qué se armó? ¿Cómo saber si el presidente tiene o no tiene acciones en ella, si en los paraísos fiscales las acciones son portantes, no nominales, no consta el nombre de nadie? Y finalmente, ¿el presidente es un prestanombre?
De las primeras dos no podemos dar respuesta. Pero si de la tercera. Porque venimos sosteniendo que Macri es un administrador, pero el verdadero poder que gobierna a nuestro país es un grupo económico que asoma a través de los funcionarios del estado provenientes de la General Motors, Monsanto, Shell, LAN, Telecom y J. P. Morgan, entre otras. Ese poder junto a la estructura mediática de Clarín han operado rápidamente con la vieja táctica que dice: si no se puede negar hay que neutralizarlo. Y como no alcanzó con Messi, «casualmente» lo detienen a Lázaro Báez e inundan los medios con esa noticia. Seamos claros, a Báez lo podían detener para llevarlo a prestar declaraciones hace un mes o dentro de un mes, lo que se eligió es el momento apropiado.
En el resto del mundo, donde están los supuestos inversores que vendrían ahora que hay «seguridad», no leen Clarín ni ven TN, por ejemplo escuchan la BBC que transmite la opinión del director regional para América Latina de la Unidad de Inteligencia del semanario The Economist, Benat Bilbao, para quien el impacto político global de este escándalo dependerá de la investigación y la solidez institucional de los países. Dentro de esto está el triste papel de la jefa de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, que en lugar de investigar salió a defender al presidente.
Finalmente, como corroboración de las dudas que nos abre esta «caja de Pandora con los papeles de Panamá», este lunes se reveló que había más, que no era solamente esa empresa. También estaba la compañía offshore, Kagemusha S.A.(como la película de Akira Kurosawa), donde Macri es director, y formada en 1981 aún sigue operando con el registro 71.446 del Registro Público de Panamá, pero se desconoce a que rubro se dedica. Pero tenemos más para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero: Latium Investment Inc., a la que se suma al presidente, Jorge Macri en el directorio, la cual se habría constituido a fin de comprar inmuebles en Uruguay.
Y para asombro nuestro, Panamá parece que está cerca de San Martín, lo cual explica que Daniel Ivoskus –diputado provincial por Cambiemos- es director de Paralelo cero, una offshore que se asienta en Tucumán 2198 del partido de General San Martín, y se dedica a hacer campañas políticas sucias por las redes sociales en México. Parece ser que al igual que los anteriores –aunque con menos trascendencia- todos fueron directores circunstanciales. Me temo que esto no salpica… baña a unos cuantos.
Y pensar que algunos, cuando les decíamos que esto se venía, nos decían que mentíamos, que solo queríamos meter miedo.
