Con el objetivo de controlar y cuidar a los jóvenes cuando entran a los boliches de Tigre y, especialmente, cuando salen de ellos, la municipalidad decidió exigirles a los dueños de los 17 boliches y cantabares que instalen cámaras de seguridad en la puerta e inmediaciones, y le permitan a la comuna conectarlas al Centro de Operaciones Tigre (COT), una dependencia de monitoreo desde donde se controlan las 300 cámaras municipales que vigilan todo el territorio.
Con el objetivo de controlar y cuidar a los jóvenes cuando entran a los boliches de Tigre y, especialmente, cuando salen de ellos, la municipalidad decidió exigirles a los dueños de los 17 boliches y cantabares que instalen cámaras de seguridad en la puerta e inmediaciones, y le permitan a la comuna conectarlas al Centro de Operaciones Tigre (COT), una dependencia de monitoreo desde donde se controlan las 300 cámaras municipales que vigilan todo el territorio. Serán en total 51 cámaras más, cuya transmisión, además, estará disponible en Internet para que puedan verla los padres.
La medida, que tiene un antecedente en la calle Tribulato, en San Miguel, apunta no sólo a prevenir las peleas que suelen generarse a la salida de los locales bailables, cuando los chicos tomaron de más, sino a prestar atención al tema de la droga. Es que sólo un sábado, acuden a los boliches de Tigre alrededor de 15 mil adolescentes, y un jueves, casi 6 mil.
"La droga, cómo salen los pibes de los boliches y el control de los padres son temas centrales. Por ahí no forman parte de la gran agenda, pero son cuestiones que tienen que ver con la vida cotidiana de la gente", justificó el intendente de Tigre, Sergio Massa.
Para eso, los locales -entre ellos, Lamónica, Tropitango, Radio Planeta, Hora Club y La Embestida- deberán acordar con la Comuna la instalación de tres cámaras por local. "Una estará en la puerta de entrada y las otras dos, a 150 metros a ambos lados, para monitorear también las inmediaciones", resume Massa y aclara que además las usarán para el control del tránsito.
"Por ejemplo, la gente que trabaja cerca de Tropitango tiene inconvenientes para tomar el colectivo los sábados a la mañana, porque salen los pibes y los micros no paran. Las cámaras nos servirán para chequear que se detengan", avisa.
Los dueños de los boliches tienen 31 días a partir de hoy para acordar con el Municipio la instalación de las tres cámaras. Quienes no acaten el decreto perderán la habilitación municipal.
El sistema le cuesta a cada empresario $ 23 mil y un desembolso mensual de $ 800. Es que deberán afrontar el costo del personal del COT. "Los fines de semana habrá una guardia específicamente para ese control. Y cuando los boliches estén cerrados, las seguirá vigilando la gente del COT, con lo cual, es una forma de ampliar el Sistema de Protección que tenemos en Tigre", argumenta el Intendente.
Cuando se instalen las cámaras, el Municipio habilitará un link dentro del sitio Web oficial (www.tigre.gov.ar) para que los padres de los jóvenes que asisten a los boliches puedan seguir online la transmisión de las 51 cámaras.
Para los empresarios, la medida es buena. "Es para la seguridad de nuestros clientes y eso nunca está de más. Mi local es tranquilo, pero en otros la salida de los pibes se transforma en una batalla campal. Pasan borrachos y hasta se apuñalan y a nosotros nos toca de cerca", opina Daniel Pereyra, de Radio Planeta Disco, que está sobre la Colectora Panamericana, entre las rutas 202 y 197.

