El dirigente ferroviario contó detalles sobre su declaración por el crimen de Mariano Ferreyra; relató una lamentable anécdota con el abogado de un acusado. En diálogo con LaNoticiaWeb, opinó sobre el actual estado de los trenes y también criticó la ley de ART.
En exclusiva con el programa radial “Pasa de Todo”, en la Diez57, el dirigente ferroviario Rubén “Pollo” Sobrero se pronunció sobre varios temas e hizo foco en la actual situación de los trenes, a más de ocho meses de la tragedia en Once que causó 51 muertes. Sobrero reafirmó sus críticas.
¿Ha cambiado en algo la situación después del accidente?
Para que se vean cambios va a tardar mucho tiempo, porque el grado de degradación al que ha llegado el ferrocarril es muy grande. Empiezan a verse trabajos avanzados, pero en lo que es material rodante y señales aun estamos atrasados. Como laburantes, estamos exigiendo que haya mayor aceleración en las obras, mantenimiento y todo lo que tenga que ver con el funcionamiento del tren. Hoy estamos funcionando con 14 formaciones de 24 que debemos tener, así que estamos en el medio de eso.
¿Cómo ves el trabajo de Randazzo al frente de la cartera de Transporte?
Está demostrando que acá no hace falta tener una empresa. Porque si un secretario o ministro de Transporte, tiene que apretar a los empresarios para que hagan las obras que él les da la plata, estamos en un problema. Muestra un poco el vacío de los empresarios acá. Pero también hay otra cosa fundamental acá: nosotros, desde el cuerpo de delegados, estamos presionando para que se den esas inversiones y queremos que haya un cambio importante, ya que de la forma en que estaba funcionando nos estábamos quedando sin trabajo.
Esta semana declaraste como testigo en el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra. ¿Nos podés ampliar cómo fue tu testimonio ante la Justicia?
Mi declaración se basó en los negocios de la Unión Ferroviaria con las empresas y el Estado. Opinamos que el móvil del crimen de Mariano Ferreyra fue una cuestión de defensa de los intereses económicos del gremio. Todo giró en torno a cómo se movía el gremio con las tercerizadas, cuáles fueron las tercerizadas construidas por el gremio y cuál fue el rol del gremio de los noventa para acá. La parte que nosotros hemos planteado es la de los negocios y creo que quedó bastante claro. Tan claro quedó que el abogado del “Gallego” Fernández se puso nervioso y me hizo preguntas tan inentendibles que en un momento le dije: “No entiendo, ¿qué es lo que me quiere preguntar?” Y el tipo me dijo: “No sé”.
¿Creés que se llegará a una buena sentencia?
Yo no creo en la Justicia argentina, sino en la presión que podamos ejercer desde distintos sectores, como pasó en la tragedia de Once, para que la Justicia tome medidas que muchas veces no quiere. Pero mientras el tema de Mariano Ferreyra sea uno de los temas a resolver de la sociedad, yo creo que podemos avanzar.
¿Cuál es tu opinión sobre la ley de ART votada en el Congreso?
Mirá, cuando los empleados aplauden, los trabajadores sufren. No sé si soy claro.
Algunos diputados de la oposición hablaron de cierto “tufillo” a noventa. ¿Compartís?
Más que noventa, yo diría de la Década Infame. Un poquito peor…
En cuanto a la cuestión de los subtes, ¿pueden volver las medidas de fuerza por parte de los metrodelegados?
No he hablado con Segovia ni con el “Beto” (por Pianelli). Ahí se mezclan muchas cosas, como el traspaso del subte a la Ciudad, la no discusión de paritarias o las trabas con la UTA, que es un gran estorbo que tienen los trabajadores. No quiero adelantar algo porque aun no charlé con los compañeros, pero me da la impresión que tienen un reclamo que no fue resuelto todavía.
