Con contacto directo con el expresidente Mauricio Macri, Miguel Ángel Pichetto se preocupa por sumar al peronismo y sindicalismo no K a Juntos por el Cambio. El presidente de Peronismo Republicano visitó esta semana la sede del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (Safyb) para compartir un almuerzo con su Consejo Directivo.
En medio de picadas y vino tinto, conversó con su secretario general, Marcelo Peretta, y coincidieron en la imperiosa necesidad de “renovar la CGT y el modelo sindical argentino”. Peretta es uno de los representantes de 50 pequeños sindicatos, autodenominados “flacos”, que nuclean a horticultores, lavaderos, contadores, enfermeros, entre otros, que formaron la Confederación de Trabajadores y Empleadores (CTE) y que proponen “un nuevo modelo sindical basado en menos planes sociales y más trabajo registrado, en modernizar los convenios colectivos y en terminar con el robo intersindical de afiliados”.
Convencido de jugar en la próxima elección, Pichetto insiste en que “el sistema laboral argentino requiere de un acuerdo entre empresarios y trabajadores para modernizar las normas laborales”. Una coincidencia con el exministro Florencio Randazzo.
