La propuesta impulsada por referentes universitarios y gremios para mejorar el financiamiento de la educación superior no altera los planes del oficialismo. En el entorno libertario confían en que el diálogo político seguirá en pie con el espacio alineado con el senador Abad
“No pasarán”, lanzó un referente de La Libertad Avanza al enterarse de que legisladores de Unión por la Patria y otros espacios progresistas expresaron en la Cámara baja su respaldo a un nuevo proyecto impulsado por rectores, docentes y estudiantes universitarios, que busca reinstalar la discusión sobre el financiamiento de la educación superior pública. Esto ocurre a pesar de que el Gobierno ya había vetado una propuesta similar el año pasado.
Desde el oficialismo aseguran que este nuevo capítulo no afectará las conversaciones que mantienen con sectores de la UCR en la provincia de Buenos Aires, con vistas a un posible acuerdo electoral aún en fase inicial. La tranquilidad con la que lo afirman contrasta con el hecho de que varios representantes radicales en el Congreso apoyaron aquel proyecto rechazado en 2024 bajo el argumento de que comprometía el equilibrio fiscal.
Uno de esos respaldos provino del senador bonaerense Maximiliano Abad, quien el año pasado votó a favor de esa iniciativa frustrada. Ahora, Abad mantiene contactos con referentes libertarios para explorar una eventual alianza en territorio bonaerense, en momentos en que se distancia cada vez más del sector que encabeza Martín Lousteau. Voceros cercanos al legislador aclararon que la discusión por ahora transcurre en Diputados, aunque recordaron que, dado su origen como dirigente estudiantil de Franja Morada y exdirigente de la FUBA, Abad siempre respaldará el financiamiento universitario.
La cuestión universitaria es una de las más sensibles y ha tensado como pocas veces la ya frágil relación entre Javier Milei y los radicales. Las multitudinarias marchas por la universidad pública marcaron un punto de inflexión durante el primer año de gestión y representaron uno de los pocos momentos donde el oficialismo sintió verdadera presión. No obstante, puertas adentro consideran que lograron sortear el conflicto con saldo favorable.
A pesar de la tensión, en La Libertad Avanza insisten en que el relanzamiento del debate sobre la inversión estatal en universidades no afecta las tratativas con algunos sectores del radicalismo bonaerense. “No son todos lo mismo”, señalaron desde el oficialismo, donde confían en que Abad no se alinee con la conducción de la UBA ni rompa vínculos con el Gobierno.
El futuro del entendimiento con los radicales sigue siendo incierto, especialmente porque las internas dentro de la UCR generan desconfianza sobre su rumbo. Por ahora, las conversaciones entre el ala dialoguista del radicalismo y LLA no han llegado a la órbita de Karina Milei ni de su operador político, Sebastián Pareja, aunque sí hubo encuentros entre Abad y Santiago Caputo, uno de los asesores más influyentes de Milei.
En el interior del país, las posiciones varían según el liderazgo local. Por ejemplo, el gobernador chaqueño Leandro Zdero, también radical, selló una alianza con los libertarios, lo que les permitió una victoria conjunta. Diferente fue la situación en Santa Fe, donde Maximiliano Pullaro optó por encabezar una coalición separada del esquema que impulsaba Karina Milei, y consiguió un triunfo por su cuenta.
El nuevo proyecto que retoma la agenda universitaria fue elaborado por rectores, docentes y estudiantes, y conserva varios puntos clave del texto que fue vetado por el Ejecutivo en 2024. El objetivo es que llegue al recinto el próximo 19 de junio.
Ayer se dio un primer paso: representantes de Unión por la Patria, Democracia, Izquierda, Encuentro Federal y la Coalición Cívica se reunieron con delegados universitarios y sindicatos del sector para coordinar estrategias. La meta común es «garantizar la protección y el sostenimiento del financiamiento de las Universidades Nacionales en todo el territorio de la República Argentina».
En el oficialismo relativizan la fuerza de esta nueva avanzada opositora. “No tienen agenda, les cuesta entrarnos por algún lado. Así como perdieron en la discusión por las jubilaciones… pierden en esta. Nosotros en las universidades estamos bien, y el radicalismo está en negociaciones con nosotros y otros espacios. Habiendo sacado dos puntos en la Ciudad, no están en condiciones de nada”, dijeron fuentes del Gobierno. Y deslizaron una crítica al tono de urgencia del nuevo proyecto: “Este proyecto parece un manotazo de ahogado”.
De todas formas, desde el bloque libertario procuran marcar diferencias internas dentro del radicalismo. “A los radicales hay que tomarlos entre comillas como un todo. Tavela no es Maxi. Son algunos los que impulsan este tipo de proyectos, no todos”, explicaron, resaltando cómo la fragmentación opositora juega a su favor.
