El contexto de crisis producto de la implementación de medidas impopulares por parte del Gobierno Nacional adelantó las tácticas electorales dentro del fragmentado mítico partido con vistas a 2017. El FR separado. PJ tradicional y leves acercamientos con el FPV. Cambiemos y su apuesta dialoguista para dividir y reinar.
Por Mariano Vicchio
A un año de las elecciones legislativas del 2017, los diversos espacios políticos comienzan a delinear sus estrategias. El peronismo, con ansias de recuperar terreno en el poder político, tuvo bastante movimiento en el último tiempo. Las medidas impopulares de la actual dirigencia política a cargo de los principales poderes ejecutivos adelantaron las tácticas dentro del diseminado armado.
- Renovadores: Una de las vertientes más importantes la lidera Sergio Massa junto a un amplio grupo de dirigentes kirchneristas de Néstor y no de Cristina. Luego de la pérdida de poder, y posteriormente, de las elecciones en el 2015, el tigrense no ha detenido su proselitismo, aunque no en su modo tradicional. En campaña permanente desde el 2012, seguramente sea quien más ha abierto el abanico ideológico a la hora de fotografías y encuentros con dirigentes. Este año no fue la excepción.
Su buen vínculo y las fotografías con Margarita Stolbizer (GEN) en la primera mitad del año impulsaron a dar por hecho una alianza. Sin embargo, en los últimos meses la propia Stolbizer enfrió el vínculo y lo encasilló a lo parlamentario. Incluso, el socialismo descartó una alianza con el ‘tigrense’. Algunos piensan en su mujer, Malena Massa, para ocupar ese fuerte cupo femenino. En paralelo, él se fotografiaba con dirigentes muy ligados al kirchnerismo, que parecen haber superado rápidamente ese lazo, como Miguel Ángel Pichetto y Juan Manuel Abal Medina. Incluso, se rumoreó una reunión secreta con Máximo Kirchner. En el conurbano, cosecha el buen visto de nuevos intendentes como Gustavo Menéndez (Merlo), Leo Nardini (Malvinas Argentinas) y Ariel Sujarchuk (Escobar).
A pesar de haber abierto el juego, se ocupó de no volver a descuidar a su propia tropa. El último fin de semana, en el Hotel Provincial de Mar Del Plata, junto al cordobés José Manuel De la Sota volvieron a escenificar la alianza de lo que ¿fue? el espacio UNA. Más de 1.500 dirigentes de la provincia se hicieron presentes. Apostó, otra vez, por ampliar la ya ancha avenida del medio. “Ni ajuste ni corrupción”, sentenció en ese sentido. Pero dió dos definiciones más. Se desligó del PJ tradicional al que calificó de “sello para justificar su permanencia en el poder”. También, lanzó un guiño multipartidario: parte del PJ no K lo escuchaba mientras que hacía referencia a "sectores del mundo progresista" y pedía “abrazar a los radicales que sienten que su partido se entregó al ajuste y a la derecha”.
Hay otra realidad, actualmente, con María Eugenia Vidal, son los dirigentes con mejor imagen e intención de voto.
- PJ Tradicional: Constituye otra de las ramas en las que se encuentra fraccionado el mítico partido. José Luis Gioja conformó con Daniel Scioli la fórmula que lo conduce. Los años de militancia y de añoranza a los tiempos de Juan Domingo y Eva Perón, además de conservar su cuota de poder, los une en este grupo. Gildo Insfrán (Formosa), Lucía Corpacci (Catamarca), Mario Das Neves (Chubut), Carlos Verna (La Pampa) y Alberto Rodríguez Saá (San Luis). También los barones del conurbano como Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Julio Pereya (Florencio Varela) o, a pesar de haber dejado en los papeles el cargo, un gran aliado de Scioli, el matancero Fernando Espinoza.
- Nuevo PJ: Intendentes y gobernadores jóvenes. Son los que en la actualidad optaron por el diálogo a la confrontación, a fin de desvíncularse del kirchnerismo duro y, también, para eliminar el antiguo axioma de la política nacional de que un gobierno no peronista no puede finalizar su mandato. Apuestan a construir una facción propia de poder para luego hacer alianzas. Saben que el dinero de coparticipación y las obras públicas son vitales en este sentido. En este grupo pueden enrolarse los nuevos máximos mandatarios provinciales como Gustavo Bordet (Entre Ríos), Rosana Bertone (Tierra Del Fuego), Sergio Casas (La Rioja), Domingo Peppo (Chaco) y Sergio Uñac (San Juan). También dirigentes como Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Gabriel Katopodis (San Martín) y "Juanchi" Zabaleta (Hurlingam), entre otros, los rostros más visibles del ‘Grupo Esmeralda’. Saben de la necesidad de una cabeza visible en las elecciones, pero aún no se apuran por sentenciar su enrolamiento. En tanto, se debaten por acompañar a Massa, Florencio Randazzo o Juan Manuel Urtubey.
- Kirchnerismo: El Frente Para la Victoria ilusiona a algunos con el retorno al poder. Sobre todo a partir de la reaparición más prolongada de Cristina. Luego del acecho judicial que copó la agenda mediática durante varios meses, la ex Presidenta levantó su perfil político. Su acto en la Villa 31 de la Ciudad de Buenos Aires fue visto por muchos como el puntapié de una campaña proselitista. A eso le siguió la foto con Hebe de Bonafini luego del incidente judicial, para diferenciarse de Macri por su desafortunada frase de "no tener idea" cuántos fueron los desaparecidos; y la posterior reunión con Scioli. El Instituto Patria parece haber comenzado a funcionar formalmente como búnker del FPV o de lo que ella comenzó a denominar el Frente Ciudadano. Por cierto, el último sábado el espacio tuvo su lanzamiento formal en La Plata. Se especulaba con la visita de CFK, pero en su lugar estuvo otro Kirchner, su hijo Máximo. La agenda, continuará. Hoy estará en el partido de Ensenada junto a su intendente, Mario Secco. Las visitas se prolongarían a otros terruños K: Avellaneda (Ferraressi), San Antonio de Areco (Durañona) y Berazategui (Mussi). Ya lo dijo su actual ladero, el ex titular de la AFI, Oscar Parrilli: “Iremos con lista propia en 2017”.
- Cambiemos: A pesar del enojo de los radicales, también intenta terciar en esta disputa por el peronismo. Ya sea para fragmentarlo y restarles poder o, simplemente, para aliarse y que no se les vuelvan en contra. Los gobernadores han mostrado buena sintonía con el presidente Mauricio Macri. Manzur (Tucumán) y Schiaretti (Córdoba), son sólo dos de los casos más palpables. Es más, el Poder Ejecutivo Nacional estaría dispuesto a que la boleta de Cambiemos no se presente y que sus candidatos se mezclen en las listas del peronismo. Esto en distritos sin armado electoral propio: Chubut, Córdoba, Misiones, Tierra del Fuego, Salta, San Luis, San Juan y Santiago del Estero. Por caso, el grupo de los “nuevos gobernadores”, Bordet (Entre Ríos), Bertone (Tierra Del Fuego), Casas (La Rioja), Peppo (Chaco) y Uñac (San Juan) comparten la idea de renovar el PJ pero también apuestan por el poder propio. Parece haber un punto de encuentro en los deseos de los caciques provinciales y el Gobierno Nacional. Al menos hasta 2019 necesitan del buen vínculo con la Casa Rosada, y viceversa. A su vez, el peronismo dialoguista es bastante amplio y, por ejemplo, los intendentes, con la misma lógica, aún no están dispuestos a romper. En el último tiempo las visitas de la gobernadora María Eugenia Vidal a localidades peronistas ha superado a la de sus pares partidarios. En el medio, incorporaron a sus filas al intendente de Azul, Hernán Bertellys y a su colega de San Miguel, el ex massista Joaquín De la Torre. Los rumores también deslizan que Granados (Ezeiza) podría dar el salto; mantiene un buen diálogo con Cristian Ritondo (Min. Seguridad), tal es así que nunca se han escuchado quejas de la “pesada herencia” en esa materia al ‘Sheriff”. Incluso el último martes realizó un acto en el que estuvieron presentes Alex Campbell (Sub Secretario de Gobierno), Santiago López Medrano (Ministro de Desarrollo Social) y García De Luca (Viceministro del Interior Nacional). Mario Ishii (José C. Paz) y Luis Andreotti (San Fernando), especulan, podrían seguir sus pasos.
En los comicios del año próximo se renovarán tres bancas en el Senado de la Nación de la provincia de Buenos Aires. En Diputados, los habituales 35 escaños; la nada deleznable mitad de sus integrantes. En el marco de la lucha por el poder político, toda alianza es posible.
