Pascutti, flamante DT de Quilmes, generó un escándalo sobre el cierre, cuando impidió a Figueroa hacer un lateral. Ah, el funebrero cayó 2 a 0 ante Quilmes, pero sigue en zona de promoción.
“Vengan de a uno, ustedes saben donde vivo", gritaba Pascutti desaforado, en uno de los pasillos del Centenario. Así se terminaba su noche triunfal en Quilmes, de la manera menos pensada, mientras los dirigentes de Chaca le gritaban al pasar "sos un mentiroso, hijo de una gran...".
El partido no merecía ese escándalo. Pero el Beto tiene la misma facilidad para cambiarle la cabeza a un plantel golpeado, como para perder la propia en medio del partido. Todo empezó a los 43 del ST, cuando el DT desestabilizó a Figueroa que iba a hacer un lateral.
Y todo Chaca se le fue encima. Ahí nomás, Rietti lo echó (hizo lo propio con Carlos Enrique, ayudante de campo en Chaca) y el Beto se sacó aún más: recién se fue un par de minutos después, haciéndole gestos a la platea, como incitándolos a apoyarlo. "Yo salí del corralito para reclamar por un foul no cobrado y me choqué con Figueroa, pero no fue a propósito. Fui al vestuario a aclararle ésto a Monzón y Enrique, y lo entendieron", afirmó.
Sobre el tema, el DT de Chaca aseguró: "Su actitud no fue buena, pero ya está. Debe comprender que nosotros estamos en el fútbol para hacer docencia y que cualquier gesto de más que se haga, puede generar violencia".
